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Dormir

Los sorprendentes métodos para dormir más rápido

Dadas las constantes estimulaciones a las que estamos expuestos durante el día, es muy probable que suframos un poco para poder conciliar el sueño y comenzar nuestro descanso nocturno tras acostarnos. Afortunadamente, hay algunos métodos para dormir más rápido que nos pueden ayudar.

En días en los que, según la Sociedad Española de Neurología, más de cuatro millones de españoles padecen inconvenientes para dormirse por la noche, esas técnicas para dormir de inmediato pueden convertirse en las mejores aliadas para quienes deben comenzar su jornada temprano y con energía.

Métodos para dormir más rápido

Crea una rutina de sueño

La rutina es fundamental para el trabajo, para la vida familiar, para el ejercicio físico, la cocina, etc. También es importante que crees entornos para poder descansar como debes. Una atmósfera adecuada, rituales para ello como meditar o respirar, etc.

Como parte de ese esfuerzo, debes irte a la cama antes de la medianoche, dejando el móvil lejos, reemplazándolo por una alarma sin más funciones que esa, en un espacio oscuro y silencioso. Siempre que todo lo que rodea a tu descanso juegue a su favor, dormirte no te costará tanto.

La regla 4-7-8

Hay una regla conocida como 4-7-8, que consiste en inhalar sólo por la nariz contando hasta 4, conservando luego el aire en los pulmones por 7 segundos y exhalándolo durante 8 segundos. Alternativamente encontrarás otras en Internet. Todas intentarán relajar nuestro cuerpo y mente.

Nada de cafeína ni alcohol… ni tabaco

La cafeína y el alcohol, o mejor dicho su consumo excesivo y a última hora, son de estas conductas que atentan contra la posibilidad de descansar correctamente en la noche. Eso se debe a que ambas sustancias reducen la cantidad de tiempo que estamos en la fase más profunda del sueño, la REM.

Lo mismo es para el tabaco, que si bien no es una costumbre de después de la cena sino de todo el día, al final de la jornada no hace más que mantenernos estimulados, impidiendo que durmamos bien.

Incorpora una bolsa de agua caliente

Por último, sobre todo en los meses de invierno cuando el frío puede dificultar la sensación general de bienestar que propicie el descanso, una bolsa de agua caliente colocada entre las piernas podrá regular la temperatura del organismo, evitando que las bajas temperaturas hagan que no descansemos cuando toca.

En verano, cualquier aparato de climatización que refresque el ambiente también será bienvenido.