Síndrome de fatiga crónica: síntomas, causas y tratamiento
¿Has escuchado en alguna ocasión hablar sobre la fatiga crónica? ¿Qué es el síntoma de fatiga crónica? Aquí te contamos algo más sobre él.
El síndrome de fatiga crónica (SFC) muchas veces suele estar asociado a otro tipo de dolencias. También conocido como encefalomielitis miálgica, es un trastorno que se caracteriza por un cansancio extremo. Puede llegar a incapacitar a largo plazo a una persona, sin ninguna razón aparente. Quien lo sufre comienza a sentir un agotamiento inexplicable, un tedio continuo como si no tuviese fuerzas.
Las horas de sueño en lugar de ser tranquilas pasan a ser una tortura, porque el descanso no es reparador. Los afectados se sienten incapaces de dormir. Y si realizan algún tipo de ejercicio físico, la situación tiende a empeorar.
El cuerpo poco a poco se va declarando en emergencia. Los síntomas suelen iniciarse con pequeñas pérdidas de memoria, dificultad para concentrarse y enfocarse en un tema. Así como mareos al momento de ponerse de pie. Recientemente algunos estudios lo catalogan como una enfermedad sistémica generada por una severa intolerancia al esfuerzo.
Causas y diagnóstico
No existe un examen específico para diagnosticar el síndrome de fatiga crónica. En primera instancia se realiza una evaluación física. Junto con análisis de sangre y orina para descartar infecciones o algún otro tipo de afecciones.
Las causas pueden ser múltiples. Desde infecciones virales o bacterianas, hasta desequilibrios hormonales. Depresión, estrés, alteraciones del sistema inmune o hipotensión neurológica son otros ‘sospechosos habituales’. Algunas personas incluso pudieron nacer ya con la predisposición genética. Todo ello, luego sumado a otras condiciones adquiridas, desencadenan la aparición de este trastorno.
Síndrome de fatiga crónica: tratamiento
Aunque esto no funciona como un ‘acto de magia’, para poder superar esta condición es indispensable la disposición a mejorar por parte de los afectados. A partir de este punto, toca seguir las indicaciones del médico tratante al pie de la letra.
Los fármacos recetados suelen actuar de manera combinada, atacando los síntomas más molestos que se presentan con este trastorno. Desde la falta de sueño hasta el cansancio y el agotamiento frecuente. En caso de dolores u otras molestias físicas también se recomienda el uso de analgésicos. Lo mismo que antidepresivos cuando los especialistas lo consideran necesario.
Los médicos tratantes de este tipo de casos eventualmente recomiendan a los afectados acudir con un psicólogo. Las terapias conductuales cognitivas han mostrado ser eficientes en algunos casos.
Determinación y constancia
Esta es una situación que no se supera de un día para otro, que sí se puede vencer. Se requiere mucha perseverancia, fuerza de voluntad y ánimo. Es importante que siempre tomes en cuenta que la vida está llena de altas y bajas, pero que no por eso debes desistir ante una complicación.
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