OkSalud
sustancias químicas

¿Qué esconden los trajes de bomberos? Los ‘químicos eternos’ que podrían poner en riesgo su salud

Los bomberos podrían entrar en contacto con estos químicos no sólo durante los incendios, sino también en situaciones cotidianas

Los trajes de intervención de los bomberos están diseñados para soportar temperaturas extremas y proteger frente a incendios, humo y sustancias tóxicas. Sin embargo, investigaciones recientes han encendido las alarmas al revelar que este equipamiento esencial podría contener sustancias químicas potencialmente peligrosas para la salud, conocidas como químicos eternos.

Estos compuestos, entre los que destacan los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), se utilizan habitualmente para dotar a los tejidos de propiedades ignífugas, impermeables y resistentes a las manchas. El problema es que son sustancias altamente persistentes, que no se degradan con facilidad y que pueden acumularse en el organismo tras exposiciones repetidas y prolongadas.

Protección frente al fuego…, ¿y exposición silenciosa?

Los estudios señalan que los bomberos podrían entrar en contacto con estos químicos no sólo durante los incendios, sino también en situaciones cotidianas: al vestir el equipo, durante su limpieza o simplemente al permanecer en las estaciones. El calor extremo y el desgaste del material pueden facilitar la liberación de partículas químicas, que pueden ser inhaladas o absorbidas a través de la piel.

Esta exposición continuada preocupa especialmente porque numerosos trabajos científicos han relacionado los PFAS con alteraciones hormonales, problemas del sistema inmunológico, trastornos reproductivos y un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer. No es casualidad que el colectivo de bomberos presente tasas más elevadas de algunas enfermedades que la población general.

Un problema reconocido a nivel internacional

La preocupación por estos riesgos no es nueva. En varios países ya se han impulsado iniciativas legislativas para eliminar progresivamente los PFAS del equipamiento de bomberos, y algunos servicios de emergencia han comenzado a incorporar trajes alternativos libres de estas sustancias. No obstante, expertos advierten de que la transición es lenta y desigual, y que muchos profesionales siguen utilizando equipos con materiales potencialmente nocivos.

Además, algunas investigaciones han detectado la presencia de estos compuestos incluso en trajes etiquetados como «libres de PFAS», lo que plantea dudas sobre la falta de regulación clara y de controles exhaustivos en la fabricación de este tipo de equipamiento.

¿Estamos protegiendo de verdad a quienes nos protegen?

Asociaciones de bomberos y expertos en salud laboral reclaman mayor transparencia por parte de los fabricantes, más estudios independientes y protocolos de seguridad que reduzcan la exposición química, como mejoras en la ventilación de las estaciones, cambios en los sistemas de limpieza del equipo y renovaciones más frecuentes del material.

El debate está servido: un equipo creado para salvar vidas podría estar generando un riesgo invisible para quienes lo utilizan a diario. La pregunta ahora es si las administraciones y la industria actuarán con la misma urgencia con la que los bomberos responden cada vez que suena una alarma.