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La razón por la que los botes de especias de Mercadona tienen diferentes colores

Si sueles cocinar en casa, es probable que tengas un cajón o un armario lleno de pequeños botes que vas acumulando sin darte cuenta. Están ahí desde hace años y, por rutina, los usas casi sin mirar. Coges uno, espolvoreas un poco sobre la sartén y sigues cocinando. Pues bien, esos botes de especias de Mercadona que nos pueden parecer de lo más comunes, esconden un detalle que pasa desapercibido para muchas personas y que, curiosamente, se ha vuelto tema de conversación en redes: el color del tapón. Parece algo menor, pero lo cierto es que detrás detrás hay una lógica pensada para facilitar la vida en la cocina.

La viralidad del asunto llegó cuando un creador de contenido comentó este código en un vídeo y miles de usuarios empezaron a fijarse en ello por primera vez. A partir de ahí surgió la pregunta: si los botes de especias de Mercadona son siempre parecidos, ¿por qué cambian tanto los colores de las tapas? Y, sobre todo, ¿por qué justo esos tonos? La explicación es más práctica de lo que parece, aunque no es un sistema nuevo, sino algo que la cadena lleva utilizando desde hace tiempo para ordenar visualmente sus especias de la marca Hacendado. De este modo, una vez alguien te hace ver esta clasificación, la percepción cambia. Ya no vuelves a abrir el especiero igual. De repente, lo que antes parecía un bloque uniforme pasa a tener sentido.

¿ Por qué los botes de especias de Mercadona tienen diferentes colores?

A cualquiera que cocine le ha pasado alguna vez: vas buscando una especia concreta, los botes son todos similares y acabas sacándolos uno a uno. El objetivo del sistema de colores de los botes de especias de Mercadona, es que ese proceso sea mucho más rápido. La idea es sencilla: antes de leer la etiqueta, los colores ya te dan la pista de qué tipo de producto tienes en la mano.

Así funciona la clasificación:

Con solo conocer esta clave, encontrar lo que buscas acaba siendo, sin duda, mucho más sencillo. Si sabes que necesitas una hierba seca, ya no revisas cinco botes a ciegas. Buscas directamente el verde. Y si vas con prisa porque estás en mitad de una receta, este gesto se vuelve casi automático.

Además, es una forma de evitar confusiones tontas que, aunque parezcan improbables, pasan más de lo que parece. No es lo mismo añadir comino en grano que comino molido, por ejemplo. O pensar que tienes pimentón cuando en realidad lo que has cogido es una mezcla para pollo. Cuando las tapas son distintas, ese tipo de errores se reducen muchísimo.

Por qué cada color encaja con su categoría

Detrás de la elección de cada color también hay cierta lógica. No se trata sólo de diferenciar, sino de que la asociación sea intuitiva para el consumidor. El rojo, por ejemplo, funciona bien para especias molidas que suelen tener un sabor más intenso y que se usan con mucha frecuencia. Incluso visualmente recuerda al pimentón, a la pimienta molida o a cualquier ingrediente que, al estar triturado, se integra rápidamente en la receta.

El marrón es casi una pista visual por sí mismo. Muchas especias enteras, como la pimienta en grano o el comino sin moler, tienen tonos marrones o terrosos. Ver un tapón de ese color te prepara para encontrar semillas o granos en su interior.

El verde es el más evidente de todos. Lo asociamos de manera inmediata a plantas, hojas, naturaleza. De ahí que las hierbas secas como el orégano, tomillo, albahaca, lleven ese color. No hay que hacer ningún esfuerzo mental para recordar qué significa.

El naranja se reserva para el colorante alimentario, que es un producto muy específico y fácil de distinguir. Es un color llamativo, imposible de confundir con otro tipo de especia.

Y por último el azul queda para las mezclas. Es el que más destaca dentro del cajón y ayuda a identificar que lo que hay dentro no es un ingrediente único, sino una combinación pensada para dar sabor a platos concretos: arroz, pollo, pasta, guisos, etc. Esa diferenciación evita que alguien añada, por ejemplo, una mezcla barbacoa cuando lo que quería era solo ajo en polvo.