¿En qué consiste la polución nocturna?
En algunas etapas de la vida, sobre todo en la adolescencia y en el descubrir de la sexualidad, sucede lo que se conoce como la polución nocturna. ¿En qué consiste?
La polución nocturna, también denominada emisión nocturna o eyaculación nocturna, es un reflejo involuntario y una reacción física completamente normal y natural. A diferencia de la eyaculación en sí, este fenómeno ocurre sin que se realice ningún tipo de estimulación directa del pene. Generalmente, sucede durante el sueño y de allí la expresión popular “sueños húmedos” (del inglés, wetdreams).
¿Cómo se manifiesta la polución nocturna?
Las erecciones nocturnas suceden durante las fases del sueño REM, Movimiento Ocular Rápido, la quinta etapa del sueño. Esta fase comienza aproximadamente unos 90 minutos después que nos dormimos y se caracteriza por el movimiento acelerado de los ojos.
Durante estas fases, el sistema simpático, que controla los músculos del pene, se relaja y causa una erección que termina en eyaculación. Es una situación que, generalmente, ocurre en la adolescencia y particularmente antes de la primera relación sexual, aunque también ocurre en los adultos, pero en una proporción mucho menor.
La polución nocturna desde el punto de vista social
Antes de la pubertad, el joven no está bien informado sobre el fenómeno y mucho menos sobre sus consecuencias sociales. Es natural que tenga miedo y pudor de contarlo, especialmente a sus padres. La eyaculación involuntaria puede generar el sentimiento de sentirse “diferente”, puede causar culpa y generar aislamiento.
Además, y para complicar la situación, algunos líderes religiosos describen el fenómeno como inducido por espíritus y fuerzas malignas. Consideran a la polución nocturna un problema espiritual, una manifestación del demonio.
Es así que en estos casos, el adolescente siente miedo y estrés por la interpretación que pueden hacer sus mayores, los que la creen diabólica. En estas religiones y creencias les llaman “mujeres y maridos por la noche”, y se dice que son los demonios quienes visitan a sus víctimas y abusan sexualmente de ellas mientras duermen.
En su libro “No, los “maridos nocturnos” no son demonios”, el escritor africano Habari DRC, denuncia la propaganda que los pastores y profetas pentecostales hacen sobre el tema. Según Habari, muchos de estos religiosos no son capaces de explicar estos fenómenos, naturalmente fisiológicos, y prefieren clasificarlos como místicos y fetichistas.
La necesaria comprensión de los padres
Muchos padres no conocen la verdad sobre de la polución nocturna y las consecuencias psicológicas que tiene para sus hijos. Por eso, es muy importante que los padres comprendan que esto es un fenómeno totalmente normal. Pues a causa de los tabúes y las falsas interpretaciones, los adolescentes sufren un impacto emocional severo.
Comparte esta información y difunde este importante tema de educación sexual. Es de extrema importancia para los jóvenes.
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