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Bombazo en la agricultura: 24 conejos han transformado millones de hectáreas de suelo degradado en tierra fértil

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Transformar millones de hectáreas de suelo degradado en tierra fértil, puede ser posible con la ayuda de 24 conejos. Los animales son necesarios para nuestro día a día, queremos empezar a descubrir una serie de detalles que pueden acabar siendo los que nos ayudarán a entender lo que tenemos por delante. Un futuro que estará marcado por esta convivencia con los animales y la propia naturaleza que nos estará rodeando de una manera del todo inesperada. La agricultura necesita también una serie de elementos que en su justa medida son necesarios.

La agricultura es una actividad de la que dependemos todos. Es importante valorar el trabajo de estos expertos que no dudan en darnos su tiempo y esfuerzos para acabar obteniendo aquello que deseamos. Son días de aprovechar al máximo determinados detalles que llegan para quedarse, en estos días en los que todo puede acabar siendo posible. Con ciertos detalles que pueden acabar siendo lo que nos dará mucho en qué pensar. Este estudio demuestra la importancia de unos animales que pueden acabar siendo una plaga, aunque también son necesarios en este ecosistema del que todos dependemos.

La agricultura nos da un importante bombazo

Un importante descubrimiento puede acabar siendo lo que nos dará algunos detalles que pueden acabar siendo, lo que nos dará algunos detalles que pueden ser claves. Es hora de conocer en primera persona lo que tenemos por delante y eso quiere decir que puede acabar siendo lo que nos dará más de una sorpresa del todo inesperada.

Este tipo de descubrimientos puede convertirse en un plus de buenas sensaciones, de cara a conectar de nuevo con una serie de elementos que pueden acabar marcando una diferencia significativa. Son tiempos de aprovechar cada uno de los detalles que pueden acabar siendo claves.

Este bombazo nos ayuda a conocer en primera persona la manera en la que interactúan unos animales como los conejos. Aunque en nuestro país se comen, en otros son mascotas que acaban integrándose en la familia, pero pese a su destino, la realidad es que tienen un origen natural que quizás descubramos que puede acabar siendo lo que nos dará algunas sorpresas inesperadas.

Los conejos son los protagonistas de este tipo de detalles que pueden acabar siendo lo que nos dará más de una sorpresa del todo inesperada en estos días en los que debemos apreciar cada uno de los detalles que pueden ser claves.

24 conejos han transformado millones de hectáreas en tierra fértil

Millones de hectáreas se han transformado en tierra fértil gracias a unos conejos que han sido capaces de lograr lo imposible. Con algunos elementos que pueden acabar siendo los que nos marcarán en estos días en los que la tierra parece que nos lanza más de una sorpresa.

Australia recibió la introducción del conejo europeo, 24 ejemplares se han reproducido hasta llegar a millones de kilómetros. Tal y como explican desde el Museo Nacional de Australia: «El día de Navidad de 1859, Thomas Austin, un rico colono hecho a sí mismo, liberó 13 conejos salvajes europeos en su finca, Winchelsea, Barwon Park, Victoria. Habían sido especialmente recogidos y enviados a él por un pariente en Inglaterra. Sin embargo, esta no fue la primera difusión de conejos en el continente. Andrew Miller, comisario de la Primera Flota, enumeró cinco conejos en el transporte inicial. Probablemente eran grises plateados, una raza popular para la cría de gallinas en Inglaterra en ese momento. Pero nunca fueron liberados en la naturaleza. Los resultados de la liberación de los conejos salvajes europeos en Winchelsea se evidenten rápidamente. En 1866, los cazadores embolsaron 14.000 conejos en la finca de Bawron Park. Con abundantes fuentes de alimento, buena cobertura del suelo y falta de depredadores, los conejos corrían a través del paisaje. En 1880, los conejos habían cruzado el río Murray hasta Nueva Gales del Sur y habían llegado a Queensland en 1886. En 1894 habían atravesado el Nullarbor y poblado el oeste de Australia. Para poner la difusión en contexto, la propagación de conejos sobre Gran Bretaña tomó 700 años, mientras que la colonización de dos tercios de Australia, un área 25 veces más grande que Gran Bretaña, tomó solo 50 años. La tasa de propagación del conejo en Australia fue la más rápida de un mamífero colonizador en cualquier parte del mundo».

Siguiendo con la misma explicación: «A lo largo de los siglos XIX y XX, se probaron diferentes métodos de control de conejos, incluyendo la trampa, el arranque de conejos, la fumigación y los sistemas de recompensas. Sin embargo, el método de control más visible era la esgrima. Las vallas se convirtieron en un componente integral de lo que los colonos a finales del siglo XIX comenzaron a ver como una guerra contra los conejos. Las primeras vallas extensas se construyeron en el centro de Nueva Gales del Sur y el éxito inicial de las vallas privadas alentó a los gobiernos estatales a construir otras aún más largas. Entre 1885 y 1890, la demanda de redes de alambre aumentó de 1600 a 9600 kilómetros por año. Se estima que a la altura del auge de la construcción de la valla había 320.000 kilómetros de valla a prueba de conejos en toda Australia. La barrera más icónica fue la valla a prueba de conejos construida entre 1901 y 1907 que se extendía 3256 kilómetros de norte a sur a través de Australia Occidental».