La psicología afirma que no es la genética lo que determina quién se mantiene en forma después de los 60, sino una decisión silenciosa pero poderosa
Los expertos aseguran que el envejecimiento saludable depende mucho más de los hábitos y la disciplina que la genética
Durante décadas se creyó que llegar en buena forma física a los 60, 70 u 80 años dependía en gran manera de la genética. Sin embargo, la psicología y la ciencia están cambiando esa idea. Cada vez más estudios sostienen que el factor decisivo no es haber nacido con buenos genes, sino mantener durante años una serie de pequeñas decisiones cotidianas relacionadas con el movimiento.
La visión tradicional que se tenía sobre el envejecimiento ha cambiado radicalmente en los últimos años. Antes se consideraba casi inevitable terminar perdiendo la movilidad, fuerza y autonomía cuando ya eres muy mayor. Hoy, los científicos demuestran que gran parte del deterioro físico está relacionado con los hábitos sedentarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que es muy importante mantenerse activo, ya que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, depresión y deterioro cognitivo en personas mayores.
Las pequeñas rutinas de movimiento diario para la gente mayor generan unas enormes diferencias a la hora de tener una mejor calidad de vida y autonomía.
Estudios
Según estudios hechos por especialistas, el verdadero cambio aparece cuando la actividad física deja de verse como un esfuerzo que se hace de vez en cuando y pasa a integrarse en la rutina diaria.
Esa constancia tiene un enorme componente psicológico. Los expertos destacan la enorme importancia de la autodisciplina, ya que hay un autocontrol sobre la vida y es importante para mantener objetivos a largo plazo. No se trata de tener entrenamientos extremos, sino de mantener una rutina durante décadas.
La genética influye, pero no tanto
La genética sí que juega un papel importante en algunos factores, como en el metabolismo o evitar riesgos a determinadas enfermedades. Sin embargo, los hábitos pueden modificar de gran manera cómo se presentan estos genes a lo largo de la vida.
De hecho, los estudios que se han hecho sobre la longevidad han concluido que el ejercicio físico, la alimentación equilibrada, el buen descanso y las relaciones sociales tienen un gran impacto en la forma en la que se envejece.
Lo último en OkSalud
-
Mónica García rechaza financiar el único fármaco que frena el alzhéimer y condena a los pacientes a pagar 45.000 euros al año
-
Ni yoga ni meditación: la nueva terapia para combatir la depresión y conseguir la alegría, según expertos en salud mental
-
La psicología afirma que no es la genética lo que determina quién se mantiene en forma después de los 60, sino una decisión silenciosa pero poderosa
-
El Gobierno limita la gestión privada de la sanidad pública y aprueba un nuevo copago farmacéutico
-
Caos sanitario del Gobierno: Madrid denuncia ocultación de información en la crisis del hantavirus
Últimas noticias
-
La dura infancia de Paz Padilla cuando no tenía ni para comer: «Prendí fuego al colchón y dejé la casa en cenizas»
-
La rutina de Elsa Pataky (49 años) para tener la espalda y los brazos definidos: remo en suspensión con TRX
-
Dos heridos graves por la explosión de una bombona de gas en un edificio de Barcelona
-
Quién es quién en ‘Valle Salvaje’: todo el reparto de la serie de TVE
-
Día Europeo de las Pymes: el Gobierno presume de apoyo mientras las pequeñas empresas “se van a pique”