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Proponen acciones concretas para potenciar el uso de las nuevas tecnologías en el sector biotecnológico

Un grupo de expertos de la Asociación Española de Bioempresas y de la Asociación Salud Digital (ASD) han publicado este lunes un documento que recopila las principales conclusiones del estado de las nuevas tecnologías disruptivas digitales (‘big data’, inteligencia artificial, biorobótica, ‘blockchain’, ‘Internet Of Things’, computación cuántica y la realidad virtual o aumentada) en el sector biotecnológico español.

«Las tecnologías disruptivas digitales están transformando la actualidad y su aplicación en el sector biotecnológico es una gran oportunidad para seguir aportando innovaciones en forma de soluciones para los grandes retos que tenemos como sociedad en los diferentes ámbitos del día a día», ha declarado la presidenta de AseBio, Ana Polanco.

Este documento es el resultado de las reflexiones del grupo de discusión puesto en marcha por el Grupo de Trabajo de Biotecnología y Nuevas Tecnologías de AseBio y la ASD. Este grupo nació con la misión de reflexionar sobre la situación actual de las tecnologías disruptivas digitales en el sector biotecnológico, y proponer acciones de mejora desde el ámbito público y desde el ámbito privado.

Según los expertos, aunque el sector es «receptivo y abierto» a la utilización de estas tecnologías y hay oportunidades de financiación, aún hay «pocas iniciativas» que pueden servir como referencia y pocos datos de calidad disponibles. Además, el grupo concluye que, aunque contamos con grandes profesionales e iniciativas «muy interesantes», los conocimientos del mundo académico no están siempre conectados con el resto de los agentes económicos como las empresas, por ejemplo.

«Es necesario una mayor comunicación entre todos los agentes del sistema de innovación y así aprovechar esta oportunidad para ganar en competitividad. El valor de los datos a través de la inteligencia artificial permitirá a las compañías biotecnológicas avanzar más rápido y con mayor robustez, generando la evidencia científica necesaria en la investigación y el desarrollo de sus productos y servicios», ha destacado el presidente de ASD, Jaime del Barrio.

Tal y como han detallado los especialistas, la pandemia es un caso de éxito y referencia en el uso de estas tecnologías disruptivas, aunque todavía hay un potencial de desarrollo mayor. La sociedad ha reconocido el «gran potencial» de las tecnologías disruptivas unidas al conocimiento y las herramientas proporcionadas por la biotecnología y que son clave para la prevención, el seguimiento, el descubrimiento de nuevos fármacos, así como para poder estar preparados para emergencias sanitarias o futuras pandemias.

En este sentido, los expertos han destacado en este documento el uso de estas tecnologías para el conocimiento del virus y predecir la evolución de la pandemia, aunque también una infrautilización de las tecnologías y un bajo grado de madurez por parte de los profesionales a lo que se suma un desconocimiento y un miedo a la pérdida de privacidad por parte de la ciudadanía.

Desde AseBio, han realizado una encuesta dentro del sector para conocer la utilización de dichas tecnologías y entender mejor las barreras que encuentran las compañías, que publicamos en 2021. Los encuestados han destacado barreras formativas, barreras en la regulación, falta de proveedores, falta de conocimiento de la tecnología o falta de desarrollo o madurez de la tecnología.

Los ocho expertos implicados en este documento que se presenta en Madrid, han reflexionado sobre cómo avanzar para dejar atrás estas. Han concluido que todos los agentes del sector pueden actuar y deben unirse para lograr reducir dichas barreras. Desde el sector público se puede contribuir a potenciar la atracción, retención y creación de talento, por ejemplo.

Las empresas podrían potenciar el emprendimiento donde se premie la innovación y se generen liderazgos en nuevos modelos de negocio de gestión del cambio. Por otra parte, las asociaciones del sector pueden crear políticas de apoyo para agilizar la regulación, organizar cursos formativos y consolidar su divulgación, todo esto para servir de nexo de unión entre todos los actores del sector.