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Masajes, ejercicios y otros: así debes mejorar la circulación de las piernas

Muchos de nosotros pasamos buena parte del día sentados, y es que si estudiamos o trabajamos ésta es la posición que solemos adoptar, porque es la única que el cuerpo podría soportar mientras realizamos esas tareas. Esa costumbre también tiene su parte negativa. Veamos cómo debes mejorar la circulación de las piernas.

Lo que sucede es que, con el paso del tiempo, nuestro cuerpo puede comenzar a experimentar todo tipo de problemas de salud, asociados tanto con el sedentarismo antes manifestado, como con la ausencia de alguna actividad física que supla esos largos ratos de permanecer sentados.

Y una de las primeras señales que nos da el organismo de que algo no anda bien, o no funciona como debería hacerlo, es que sentimos el tren inferior algo pesado, y nos cuesta salir de la inercia. Por eso, en las siguientes líneas queremos enseñarte cómo mejorar la circulación de las piernas, con recomendaciones básicas para que vuelvas a sentirte activo o activa sin grandes esfuerzos.

Ejercicios específicos

En cualquier caso, lo más fácil para mejorar la circulación de las piernas es llevar a cabo algunos ejercicios muy específicos, diseñados especialmente para esta parte del cuerpo, que consiguen despertar las piernas, sin que sea necesario ir al gimnasio ni comprar máquinas concretas.

Levantar las piernas

Levantar las piernas mientras estás sentado, a una altura de al menos 20 centímetros del suelo, intentando permanecer con ellas elevadas, supone salir del reposo sin abandonar las obligaciones. Puedes complementar ese movimiento con flexiones y extensiones, y repetirlos un par de veces cada media hora, acompañándolos, en lo posible, con alguna caminata ligera.

Caminar de puntillas

Y si pretendes acceder a un siguiente nivel de dificultad, puedes caminar de puntillas para estimular los gemelos a partir de la contracción que deben hacer, en lo que se llama “bomba muscular”.

Si se te complica, puedes colocarte sobre las puntillas quieto en un lugar, sin caminar en simultáneo.

Pedalear desde el suelo

Con unos diez minutos libres y una colchoneta, o encima del sillón o la cama, puedes imitar el pedaleo de una bicicleta tumbándote, hasta concluir tres seis de 10 o 15 repeticiones máximas.

Masajear las piernas

Por último, más allá de los ejercicios que hemos mencionado, tampoco deberías perder de vista la posibilidad de, antes de ir a dormir, masajear las piernas para relajarlas y quitarles esa sensación pesada que puede quedar tras un día más ocupado de lo normal.