Los hábitos que suelen hacer los corredores ineficientes
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¿Qué pasa si corres resfriado?
Si entrenas hace tiempo, probablemente piensas que ya sabes la mayoría de los secretos que tiene el running. Pero siempre es bueno detenerse un momento para analizar qué tal estás haciendo las cosas, y si no has adoptado alguno de los hábitos que suelen hacer los corredores más ineficientes o que no avanzan.
Puede que sientas justamente eso, que a pesar de las horas y el esfuerzo que le dedicas a tus entrenamientos y no se observa un progreso en la pista. Esto puede deberse a ciertas conductas que juegan en tu contra.
Hábitos de los corredores ineficientes
No estirar al acabar de correr
Lo más sencillo es hacer un par de estiramientos nada más finalizar el entrenamiento e irse para casa. Sin embargo sería aconsejable dedicar algo más de tiempo a esta recuperación. Hay muchos músculos que participan en el ejercicio, como son glúteos, gemelos, sóleos, tibiales, abductores, isquiotibiales o cuádriceps, entre otros.
Inadecuada alimentación
Para conseguir el mayor rendimiento posible la alimentación también desempeña un papel esencial. La comida que nos llevamos a la boca se ocupa de proporcionarnos la energía suficiente para afrontar las sesiones preparatorias, pero también para recuperarse mejor después de los ejercicios. Lo que comes a diario, además, contribuye a prevenir molestias físicas, ser más constante en la rutina de entrenamientos y rendir a un gran nivel. Eso sí, la alimentación debe ser lo más saludable posible para que te ayude a sentirte ligero.
Exigirte demasiado
Aunque está muy bien que intentes superarte elevando el nivel de exigencia en cada sesión y carrera, puedes estar cometiendo una equivocación grave, que es entrenar duro todos los días. Tienes que alternar jornadas más duras con otras más relajadas, en las que le des a tu cuerpo el margen que necesita para recuperarse de la demanda.
Correr con dolor
Nadie conoce su organismo mejor que uno mismo, pero correr con dolor no sólo no te ayudará, va a perjudicarte. Tan pronto sientas una dolencia, es conveniente que pares con el entrenamiento hasta recuperarte de ella.
No estirar
Obligatoriamente tienes que estirar antes de cada sesión, y no nos referimos sólo a cuádriceps e isquiotibiales, que son los únicos grupos musculares a los que todos les prestan atención, sino también a cada uno de los que se ven afectados por el movimiento: fascias plantares, soleos, gemelos, tibiales, abductores, aductores, glúteos y demás.
Descuidar el resto del metabolismo
Si sales a correr, deberías ir al gimnasio también, y no hace falta que ganes volumen, pero sí fuerza y resistencia. No sólo mejorarás tus resultados en las competiciones, sino que tendrás menos probabilidades de lesionarte.
Sin constancia
Si no eres perseverante tienes pocas posibilidades de triunfar en tu objetivo de correr más y a mayor velocidad. Debes buscar varios huecos en la semana para intercalar todo tipo de entrenamiento para perfeccionarte.
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