Faringitis vírica: síntomas y tratamiento
Entre las diversas fases o etapas de una patología como la faringitis, está la llamada faringitis vírica. ¿En qué consiste esta enfermedad, cómo prevenirla y tratarla?
La faringitis es una inflamación de la faringe y los tejidos que la circundan, como las amígdalas o el área nasal. Es uno de los motivos más comunes de consultas en medicina familiar y puede ser causada por una bacteria, un hongo o un virus. La faringitis de origen viral es la que ocurre con mayor frecuencia. No debe ser confundida con la laringitis, aunque se trata de dos órganos vecinos. A continuación, todo lo que debes saber sobre la faringitis vírica o, familiarmente, anginas.
Causas y síntomas de la faringitis vírica
Para comenzar, recordemos cuáles son las funciones de la faringe. Este órgano se puede considerar el cruce de caminos entre la respiración y la deglución. De hecho tiene tres actividades principales:
- Deja pasar los alimentos de la boca al esófago durante la deglución.
- Permite el paso del aire a la laringe y luego a la tráquea.
- Influye sobre la emisión de sonidos por las cuerdas vocales.
Los virus que causan la faringitis son los mismos que los del resfriado. Otras causas pueden ser:
- Exposición prolongada al humo de tabaco.
- Polvo ambiental.
- Permanencia en ambientes con aire acondicionado.
- Sinusitis crónica.
- Enfermedades pulmonares.
- Alergias.
Los principales síntomas
En todos los casos la faringitis vírica es una enfermedad contagiosa: aunque los síntomas pueden persistir entre 5 y 10 días, la persona enferma puede contagiar durante más de 21 días.
Sus síntomas principales son:
- Dolor de garganta, acompañado de dificultades para tragar y pérdida del apetito.
- Enrojecimiento e inflamación de la faringe.
- Fiebre.
- Tos.
- Secreción nasal.
- Sensación de sequedad.
- Náuseas.
Tratamiento de la faringitis viral
La faringitis vírica no es una enfermedad grave, y generalmente desaparece por sí sola en unos pocos días. Los medicamentos tienen como finalidad aliviar los síntomas.
Según un estudio de la Universidad de Navarra, la faringitis vírica tiene una insospechada aliada en la automedicación con antibióticos. Esta actitud es muy común ante el dolor de garganta. Se debe recordar que los antibióticos no solo no tienen ninguna utilidad, sino que empeorar la situación afectando el sistema inmunológico o creando resistencias.
El tratamiento consiste en:
- Reposo.
- Medidas de prevención para evitar el contagio.
- Analgésicos para aliviar la fiebre y el dolor muscular.
- Evitar la sequedad de la garganta con infusiones templadas y permaneciendo en un ambiente húmedo.
- Caramelos para combatir el dolor de garganta, pueden contener antisépticos, anestésicos y antiinflamatorios.
- Enjuagues orales con antisépticos.
Algunas recomendaciones
- En el 80% de los casos, las faringitis son de origen viral.
- El período de incubación es de solo 24 horas, por lo que los síntomas aparecen de manera repentina.
Si los síntomas de la faringitis vírica no ceden en 48 horas consulta con tu médico. ¡No te automediques!
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