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Dr. de la Cueva: «Hay pacientes que se extrañan de que les digamos que un lunar se puede hacer malo»

"Vivimos en la cultura de la imagen y, cada vez más, consultamos por patologías de la piel que inciden negativamente en nuestra calidad de vida"

"Se ha visto que, en las zonas urbanas y con una mayor contaminación, la dermatitis atópica es más prevalente"

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

El Dr. Pablo de la Cueva Dobao es un destacado Dermatólogo que ocupa el puesto de Jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid. Está especializado en tratamientos para la psoriasis, dermatitis, lunares, verrugas, acné o papilomas, entre otros.

Licenciado y Doctorado con Sobresaliente Cum Laude por la Universidad Complutense de Madrid, es Profesor de la Facultad de Medicina de dicha Universidad. Es vicepresidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, así como miembro de muchas asociaciones médicas y científicas gracias a sus méritos académicos y profesionales.

Pregunta.- Doctor, ¿qué está ocurriendo para que se haya disparado la incidencia en patologías relacionadas con la piel? ¿Tiene algo que ver la sobreexposición inmunológica, como por ejemplo la contaminación?

Respuesta.- Existen múltiples causas que explican la alta incidencia de patologías de la piel como pueden ser: la exposición solar excesiva que conduce al aumento de cáncer cutáneo, las quemaduras solares, el envejecimiento prematuro, entre otros; pueden afectar negativamente en la salud de la piel los cambios en el estilo de vida con un mayor estrés, la falta de sueño, una alimentación inadecuada, el sedentarismo y el consumo de tabaco y alcohol; la contaminación ambiental con una exposición a irritantes y sustancias químicas que conducen a una mayor e incidencia y gravedad de casos de acné; el empleo excesivo de productos químicos, etc.

Además de existir un auge de estas patologías, es verdad que, en la sociedad actual, existe una mayor sensibilidad por las mismas. Vivimos en la cultura de la imagen y, cada vez más, consultamos por patologías de la piel que inciden negativamente en nuestra calidad de vida. De hecho, el objetivo de los dermatólogos es conocer las diferentes patologías y corregirlas. Y, de ese modo, que los pacientes estén satisfechos. Así como dar consejos sobre cómo cuidar la piel, para mantener las mejores características posible.

P.- La dermatitis atópica es un problema que está creciendo, ¿nos podría explicar que es y cómo es su evolución?

R.-La dermatitis atópica es una enfermedad dermatológica que se caracteriza por tener lesiones rojas en distintas zonas de la piel (por ejemplo, en la cara, cuello, zonas de flexión de extremidades), que producen un intenso picor y zonas de rascado.

La gravedad es muy variable ya que hay personas que tienen pocas lesiones, pero hay otras que tiene gran parte de su cuerpo afectado y constituye un problema de primer nivel, ya que impacta sobre todas las esferas de su vida. Uno de los temas relevantes es la alteración del sueño, que repercute en otros niveles como el rendimiento escolar o laboral, la personalidad, etc. Es una enfermedad más frecuente en la infancia, si bien hay adultos que también la presentan.

Se ha visto que, en las zonas urbanas y con una mayor contaminación, es más prevalente. Las causas fundamentales se deben a una alteración inmunológica con exceso de inflamación y un defecto de la barrera de la piel (con una base genética) que hace que retengamos menos agua y seamos más susceptibles a diversas sustancias ambientales.

P.- ¿Tenemos tratamientos eficaces para lograr su control?

R.- En la dermatitis se está investigando desde hace muchos años, si bien los últimos estamos encontrando un mayor fruto a dichos estudios. Se conoce cada vez más el mecanismo inmunológico que la produce y existen tratamientos que son capaces de parar esa inmunidad de forma específica.

En la actualidad se utilizan para aquellas personas con un grado de enfermedad moderada grave, con gran repercusión en la calidad de vida. Cuando la afectación es localizada utilizamos tratamientos tópicos, donde también se esperan en los próximos años avances. Todo esto ha de ser acompañado por la utilización de productos para mantener la piel con las mejores características y mejorar la barrera de la piel.

No obstante, es una patología compleja, en la que todavía tenemos muchas variables que resolver, pero animo a que los pacientes que habían tirado la toalla en el pasado esto pueda servirles para tener la esperanza de tener un futuro mejor.

P.- ¿Cree que los españoles somos conscientes de que cada vez corremos un mayor riesgo en nuestra salud de la piel?

R.-Hay que ser consciente de los riesgos y saber cuidarnos lo mejor posible. Hemos de evitar ser alarmistas, pero también comunicar bien los factores y creo que el hecho de que conozcamos, cada vez más, estos factores que nos pueden ayudar a tener un mejor control de nuestra piel, es muy positivo para poder transmitirlo y que la población se cuide más.

P.- Como en otras patologías, el diagnóstico precoz es vital. 

R.-En muchas de las patologías inflamatorias existe una ventana de oportunidad, término que se refiere a que cuanto antes diagnostiquemos y, por tanto, tratemos correctamente la patología, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes lo antes posible y que pueda desarrollarse correctamente, observamos que muchas patologías se pueden manejar mejor y de forma más eficaz.

P.- Recientemente ha trabajado, junto a otros expertos, en un documento que alerta sobre el reto de la personalización en psoriasis. ¿Por qué han visto necesario hacer este informe? 

R.- La psoriasis es una de las patologías de la piel más prevalentes y también se trata de una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta a la calidad de vida a más del 2% de la población.

En dicha patología tenemos la suerte de disponer de tratamientos cada vez más eficaces y seguros desde hace casi dos décadas. No obstante, todavía hay muchos pacientes insatisfechos porque quizá no han tenido al alcance una personalización de su patología.

Muchas veces se debe a que la enfermedad de cada paciente tiene sus propias peculiaridades y, por tanto, nos hemos de adaptar a las mismas como profesionales de la salud. De hecho, existen muchas variantes clínicas de esta enfermedad, con singularidades propias en cuanto a manifestaciones, gravedad e impacto. Por ejemplo, en los últimos años se está trabajando en lo que llamamos localizaciones especiales, que son zonas del cuerpo que hay que tener en cuenta de forma específica, como es el cuero cabelludo, las manos y los pies, la uñas, la zona genital. Así mismo, hay una variante muy infrecuente y muy grave, la psoriasis pustulosa generalizada (tener lesiones llenas de pus en toda la piel), que también ha habido un gran avance en su conocimiento y tratamiento.

P.- El sol puede dañarnos y mucho, ¿por qué siguen creciendo los melanomas si hay tanta información?

R.- La exposición a la radiación ultravioleta es el factor de riesgo evitable más importante para la aparición de cáncer de piel, tanto los melanomas como otros tumores cutáneos malignos en general.

Las campañas divulgativas y los mensajes de los profesionales sanitarios hacen que la cultura de la protección solar y los hábitos saludables sea cada vez mayor, pero, desde luego, nos queda mucho por hacer. Los mensajes han de ser claros y repetirse cíclicamente para que sean efectivos. Todavía en nuestras consultas acuden pacientes que se extrañan por el hecho de que les transmitamos de que un lunar se puede hacer malo e incluso provocar la muerte.

Hay que conseguir un punto de no alarmar, pero sí ser conscientes de los riesgos y protegernos adecuadamente de la radiación ultravioleta (por suerte existen excelentes productos para ello), así como autoexplorarnos la piel por si encontramos alguna lesión sospechosa (p.e. un lunar irregular, de varios colores, que haya cambiado) y consultar al dermatólogo.

P.-Las listas de espera son crecientes en este servicio, una vía sería utilizar con mayor ritmo la telemedicina. ¿Cómo estamos en España en este campo y en esta especialidad?

R.- Realmente la teledermatología es una herramienta que nos sirve para llegar a más pacientes, poder filtrar las patologías cutáneas y priorizar las más importantes para poder ser valoradas lo antes posible, además de poder dar unas recomendaciones.

En nuestro medio público, con variedades regionales en su desarrollo, se emplea fundamentalmente como continuidad asistencial entre Atención Primaria y Dermatología, y es una medida buena para los pacientes y los profesionales, pero que necesita de una tecnología y seguridad adecuadas.

Se consigue una aproximación diagnóstica y terapéutica por parte del dermatólogo en un período menor de tiempo. No se concibe como un sustituto de la visita presencial, sino como una herramienta de gestión que permite mejorar la asistencia global. De hecho, nos permite emplear los recursos en visitas presenciales más complejas y que necesitan valoraciones más profundas. A veces se ha banalizado su uso, ya que, muchas veces, se piensa que con una foto se puede hacer una historia médica adecuada y un tratamiento certero, cuando no es así. Son actos médicos que conllevan una responsabilidad y por tanto han de implantarse de forma correcta. Creo que vamos por el buen camino.