Cuánto hay que esperar para ducharse después de correr
Sales a correr, haces tus diez kilómetros y cuando regresas a casa te metes en la ducha prácticamente directo, sin estirar ni pararte a hablar con nadie. Lo más probable es que continúes sudando una vez que acabes de bañarte. En este artículo te explicamos cuánto hay que esperar para ducharse después de correr.
Hay gente que queda con su grupo de amigos para entrenar y que cuando finalizan se quedan un poco en el parque analizando la sesión, para a continuación emprender de nuevo la carrera con el propósito de llegar a casa lo antes posible. Cuando te metes en la ducha disfrutas al máximo del agua y en invierno se agradece muchísimo, sobre todo cuando te mojas a causa de la lluvia. Sin embargo puede ocurrir que cuando sales de la bañera, te secas y te pones la ropa para salir a la calle te encuentras empapado de nuevo a causa del sudor. Empiezas a pensar y buscas explicaciones a esto. En realidad ya llevas un buen rato parado.
Consigue regular la temperatura del cuerpo
El sudor actúa como un mecanismo para regular la temperatura del cuerpo. Cuando realizamos cualquier actividad física se calienta y por lo tanto empieza a generar el organismo sudor para refrigerarnos. Una vez que dejamos de entrenar el cuerpo mantiene la misma temperatura durante un buen rato, por lo que si nos metemos en la ducha nada más acabar lo único que conseguiremos será descender unos grados la temperatura del organismo, pero posiblemente no nos libremos de empapar de nuevo la ropa que pongamos limpia. Todo esto se debe a que no ha transcurrido el tiempo preciso para recuperarnos y volver a la temperatura normal en reposo.
Ni mucho ni poco
Dejaremos un tiempo prudencial entre que acabamos de realizar ejercicio y nos damos el baño. Tampoco es conveniente que se prolongue demasiado esta espera, ya que siempre corremos el riesgo de quedarnos fríos y acabar con catarro o gripe. Esto resulta más frecuente sobre todo en invierno, cuando podemos llegar con la ropa muy húmeda a consecuencia del sudor o de la lluvia. Quedarse estirando al aire libre con las prendas mojadas es sinónimo de algo malo. En ese caso lo mejor es que si entrenas en un gimnasio acudas a cambiarte y puedas realizar otros ejercicios de estiramiento en un recinto cerrado.
Lo más normal es que el tiempo de espera sea de diez minutos o hasta que sintamos que el cuerpo ya no suda más. En ese momento ya nos podremos meter en la ducha, sin necesidad de salir sudado. En cualquier caso, mientras aguardas para entrar en el baño puedes cambiarte la camiseta húmeda por otra. Tu salud lo agradecerá, aunque al cabo de la semana acumularás más camisetas para lavar.
Suele ocurrir con bastante frecuencia, que también sales mojado del sudor pese a ducharte cuando te lavas en el vestuario de un club deportivo. Esto puede deberse al efecto del calor que genera el agua si hay varias personas lavándose al mismo tiempo.
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