Cómo respirar cuando nadamos
Cuando vamos a la piscina y realizamos natación, lo adecuado es hacerlo de la mejor forma. ¿Sabes cómo respirar cuando nadamos? Aquí te contamos unos consejos.
Ya ha llegado el verano y uno de los mejores pasatiempos que hay para combatir el calor es tirarse de cabeza a la piscina y empezar a nadar: pero lo malo es que no todo el mundo sabe cómo nadar correctamente para evitar la falta de aire, por eso aquí te explicamos cómo respirar cuando nadas.
Natación y respiración
A la hora de nadar es muy importante tener en cuenta la hidrodinámica, es decir, que debemos tener una posición de nuestro cuerpo óptima mientras nadamos para no perder velocidad. Para conseguir esta posición, no es necesario realizar más esfuerzo, únicamente si le ofreces una resistencia menor al agua, no perderás tanta velocidad.
Al hacer estos movimientos, es importante recordar la respiración, ya que si no respiramos lo suficiente nos acabaremos mareando, lo que provocará que no podamos seguir nadando. Por eso es importante realizar un movimiento correcto con todo el cuerpo para respirar, a continuación te explicamos cómo.
La posición de la cabeza
Lo primero para respirar correctamente es controlar la posición de nuestra cabeza. Si esta está demasiado sumergida mientras avanzamos, será complicado sacarla para respirar ya que deberemos realizar movimientos muy forzados.
Debemos tener la cabeza por encima del agua y poder girar 45º aproximadamente a izquierda o derecha. Es importante acostumbrarse a respirar hacia los lados, ya que si respiramos de frente continuamente nos hundiremos, mientras que si respiramos de lado seguiremos en la misma dirección.
La posición del cuerpo
Está claro que necesitas mantener la cabeza a flote para poder respirar. Pero para conseguir esto debes hacer una serie de movimientos con tu cuerpo, estos son:
- Sacar la cabeza hacia la derecha para respirar cuando la mano y el brazo izquierdo estén estirados por delante de la cabeza.
- Sacar la cabeza mirando a la derecha cuando la mano derecha esté al final del empuje de la brazada.
Consecuencias de no respirar bien
Al no respirar como es debido dentro del agua, ya sea porque no cogemos el suficiente aire o porque estamos descoordinados, es seguro que habrá más de una consecuencia, estas son las principales:
- Falta de oxígeno, lo que acaba provocando fatiga obligándonos a parar el ejercicio que estábamos realizando.
- Movimientos innecesarios que también provocan un aumento significativo de la fatiga, además de que un movimiento extraño puede llegar a provocar una lesión muscular.
- Aumento de la resistencia al avance, ya que perdemos la hidromecánica. Provocando que la cadera esté hundida y los pies muy sumergidos bajo el agua.
Existen mucho otros efectos secundarios por no nadar correctamente y respirar como no es debido. Por todo ello, desde aquí te animamos a que aprendas a nadar correctamente para disfrutar de la piscina todo lo posible este verano.
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