Recetas de cocina
Recetas fáciles

Calamares a la romana: una receta para sentirte cerca del mar

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Los calamares a la romana son una receta que te harán sentirte cerca del mar gracias a una de las tapas más consumidas de este país. El calamar de este tipo de platos lo podemos comprar fresco y preparado para rebozar, en la pescadería y nos lo dejarán cortado para la ocasión. Las anillas características también las podemos comprar congeladas. Siempre será una opción antes de comprarlos ya hechos. Nada tiene que ver un rebozado casero con uno de compra, tampoco se puede comparar un calamar fresco con uno que no lo es. Atrévete a probar unos buenos calamares a la romana caseros.

Ingredientes:

Como preparar unos calamares a la romana

  1. Esta tapa parte de la base de una buena materia prima y de unos ingredientes sencillos que se fusionarán para dar lo mejor de sí mismos.
  2. Las anillas del calamar estarán siempre listas para la acción si disponemos de este ingrediente congelado que podemos encontrar en cualquier supermercado.
  3. Es una forma de tener una materia prima lista para la acción con el mínimo esfuerzo posible. Nos pondremos manos a la obra con ellas.
  4. Podemos comprar un calamar fresco y pedir que nos lo dejen preparado para la ocasión, en ese caso rebozarlo en trocitos nos asegurará un bocado impresionante.
  5. El rebozado de esta pieza tiene sus secretos. Vamos a dejar el calamar descongelado o fresco y cortado en leche.
  6. Le podemos añadir unas gotitas de limón para que quede con ese toque cítrico que conseguirá que destaque aún más.
  7. Preparamos la harina para rebozar estas delicias, la colocamos en un plato para tenerlo todo listo.
  8. En otro plato hondo batimos los huevos hasta que estén listos para convertirse en el eje central de esta receta, conseguiremos la base del rebozado ideal de unos calamares.
  9. Calentamos el aceite de oliva. Este oro líquido debe ser de la mejor calidad posible para conseguir el resultado perfecto.
  10. Mientras se calienta el aceite, escurrimos los calamares, los salpimentamos y pasamos los calamares por harina y por el huevo. Repetimos la operación un par de veces para que queden crujientes.
  11. Cuando el aceite esté muy caliente, colocamos los calamares. Es importante que esté caliente para que nos quede un calamar perfecto en todos los sentidos, si está frío, el rebozado se puede desprender.
  12. Escurrimos los calamares cuando estén dorados y colocamos en un plato con papel absorbente, tendremos lista una tapa de restaurante de primera línea de mar.