Te esperamos, Rodrigo, perdón, Pablo
Pablo Iglesias denunciará a OKDIARIO por el mero hecho de desarrollar con honestidad la labor periodística. Por mucho que se parapete tras la negación absoluta de los hechos, el secretario general de Podemos es el único culpable de recibir 272.000 dólares en una cuenta radicada en el paraíso fiscal de Granadinas. Cuando el Gobierno bolivariano de Nicolás Maduro hizo la transferencia en marzo de 2014, la formación morada —al igual que su líder— ya era una realidad política. Un pago que, para más sospechas, fue camuflado como “asesoría para el desarrollo social en el país”. La Policía ya ha certificado la autenticidad de los documentos en posesión de este diario digital y ha iniciado una investigación. Por su parte, Pablo Iglesias hace un Rodrigo Rato y demuestra que vieja y nueva política son prácticamente lo mismo.
El populista se desprende de toda responsabilidad y trata de matar al mensajero. Iglesias es prisionero de sus actos y también de sus palabras, ya que el pasado 1 de mayo aseguró que “la soberanía no la defienden los que tienen cuentas en paraísos fiscales sino los trabajadores”. Una de las máximas en democracia establece que cualquier ciudadano cuenta con el derecho a denunciar en los tribunales aquellos hechos que considere constitutivos de delito. No obstante, y como es norma en esta casa, el trabajo de investigación e información está documentado y es absolutamente veraz.
Mientras Iglesias adopta la táctica del ‘no’ para defenderse, al igual que hicieron otros tantos políticos antes que él, nosotros nos preguntamos cómo es posible que el autoproclamado representante de “la gente necesitada” pueda tener dinero en paraísos fiscales, engañando así a la Hacienda española. Al igual que hemos reclamado con representantes de otras formaciones —fueran del signo que fueran— un hombre con este bagaje no puede continuar ni un minuto más en política. La actividad pública requiere ejemplaridad inexcusable. De nada vale el victimismo podemita: “Pretenden atacarnos de una manera poco legítima”. Existen las pruebas y las mostramos todas. El hombre que en su delirio marxista pretendía “asaltar el cielo” sabía muy bien cómo llegar al paraíso… eso sí, fiscal.
Lo último en Editoriales
-
Ahora se entiende por qué la AEMET falla más que una escopeta de feria
-
La mano que abre la Cancela del coladero de inmigrantes
-
Una brújula para Reyes Maroto
-
Regularizaciones masivas como la de Sánchez son un coladero de delincuentes
-
El PSOE entra en pánico en Aragón: y lo peor es que aún quedan tres días
Últimas noticias
-
Una soltera de ‘First Dates’, descolocada con el gesto de su cita: «Casi muero de la vergüenza ajena»
-
El oficio de la posguerra olvidado que fue básico para la supervivencia y hoy revive en Cataluña
-
El nuevo proyecto de Millie Bobby Brown tras el final de ‘Stranger Things’
-
El hábito cotidiano de un emperador romano que hoy sería viral
-
Mert Ramazan Demir (Ferit en ‘Una nueva vida’) se sincera como nunca: «No me gusta mucho admitir que…»