Opinión

Si para viajar seguro el AVE tiene que ir a la mitad de velocidad, ya no es un AVE

Mientras se siguen investigando las causas del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en el que han perdido la vida al menos 42 personas, ADIF anunciaba por sorpresa la reducción a 160 km/h del tramo del AVE Madrid-Barcelona, entre Mejorada del Campo y Alhama de Aragón, por el que se llegaba a circular a 300 kilómetros por hora.

Son 150 kilómetros de un trayecto que ahora aumentará en un 50% el tiempo que se tarda en recorrer. Ironías del destino, porque el ministro de Transportes, Óscar Puente, llegó a presentar un plan que preveía incrementar hasta los 350 kilómetros hora la velocidad del trayecto Madrid-Barcelona, a fin de reducir el tiempo del viaje por debajo de las dos horas. Ahora, por contra, se pasará de las tres a las tres horas y media en el mejor de los casos. Todo un visionario. Y es que los maquinistas habían denunciado a existencia de baches en varios tramos de la línea y, por seguridad, Adif -tras el trágico accidente de Córdoba- ha activado esta restricción, bajando la velocidad máxima por debajo, incluso, de lo que estos pedían. Desde luego que estamos ante la apoteosis de la imprevisión.

Si en el trayecto por donde se podía circular hasta los 300 kilómetros por hora se fija ahora un tope de 160, la pregunta es obvia: ¿ha corrido peligro la seguridad de los viajeros estos últimos meses? Y otra: si hasta hace unos meses la voluntad del Gobierno era incrementar la velocidad en el tramo hasta los 350 kilómetros hora y ahora se reduce a menos de la mitad, ¿qué razones han llevado al Gobierno a pasar de aspirar a ir más deprisa a obligar a ir el doble de lento?

Esto, desde luego, es la prueba del nueve de la ineficacia y la gestión negligente de un Ejecutivo que ahora pretende ponerse la venda cuando la herida abierta en el sistema ferroviario es palpable. Y otra pregunta más: si la alta velocidad de la que presumía Puente es que el trayecto Madrid-Barcelona se haga en el mejor de los casos en tres horas y media cuando hasta hace nada aspiraba a que se hiciera en menos de dos, ¿bajará en la misma proporción el precio del viaje? Porque eso no es alta velocidad, ministro. Eso es la muestra de que todo lo que toca este Gobierno se convierte en un desastre.