Para Sánchez, la Guerra Civil empezó cuando Franco tenía 12 años
El pasado 26 de marzo, OKDIARIO desveló que el Gobierno de Pedro Sánchez estaba nacionalizando a través de la Ley de Memoria no sólo a los denominados nietos del exilio —los españoles que abandonaron el país con motivo de la Guerra Civil—, sino a los descendientes de quienes se fueron bastante antes de la contienda y no precisamente por motivos políticos. Pues bien, la publicación III Premio Memoria de la Emigración, que fue presentada el pasado 26 de mayo en el transcurso del V Pleno del VIII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), rescata los testimonios de quienes se han acogido a la norma del Gobierno y la sorpresa es que hay relatos de tataranietos que se han acogido a esta iniciativa polémica con documentos que se remontan, por ejemplo, a 1905.
En realidad, todo responde a un plan diseñado por el Gobierno para alterar el censo electoral. Consiste en convertir en español, y por tanto con derecho a voto, a cualquiera susceptible de votar por el PSOE, que ha hecho de la nacionalidad un reclamo que ya está teniendo consecuencias, pues en las cuatro autonomías donde se han celebrado comicios —Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía— el socialismo se ha impuesto en el denominado voto exterior, pese a que en el voto directo en la urna el PP ha llegado a sacarle al PSOE casi 20 puntos de ventaja.
Uno de estos testimonios recogidos en la citada publicación se titula Lejos de España. Relato de una nieta de emigrantes, y está escrito por Mayra Erena Vázquez Ortiz, sobre una familia gallega de emigrantes a Cuba. La autora de este relato destaca que «en 2007 tuve la posibilidad de obtener la ciudadanía española por medio de la Ley 52 de Memoria Democrática» del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Y añade: «Hoy en día, los bisnietos y tataranietos, también por la ley 20 del 2022, han podido acceder a la ciudadanía española, lo que abre la posibilidad a sus descendientes de un retorno a España para conocer las raíces y honrar a quienes nos dieron la vida», recalca Mayra Erena sobre la ley de Memoria Democrática aprobada por el Gobierno de Sánchez.
Mayra Erena cuenta cómo sus abuelos, Albino y Rosalía, fueron enviados como emigrantes a Cuba por sus respectivos padres, que residían ambos en Galicia. Los abuelos de la autora nacieron en torno a 1888, por lo que, si cuando zarparon de España a Cuba tenían unos 17 años, según su nieta, la fecha de aquella partida se produjo alrededor de 1905, eso es, 31 años antes del estallido de la Guerra Civil española causante del exilio.