Opinión

Sánchez burla al Congreso y cuela a medio millón de inmigrantes irregulares

A través de un Real Decreto el Gobierno de Pedro Sánchez regularizará de una tacada a medio millón de personas que se encuentran en España en situación irregular. La única condición es que estuvieran en España antes del 31 de diciembre de 2025 y que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia en nuestro país.

La medida es fruto de un pacto con Podemos y viene envuelta en la polémica, porque la fórmula elegida – Real Decreto- no requiere de una convalidación del Congreso en un plazo de 30 días desde su promulgación. Y he aquí la trampa: el Congreso no podrá tumbar la medida.

Según Irene Montero los extranjeros podrán regularizar su situación con el empadronamiento pero también con otros medios como un informe médico, un contrato de luz o un certificado de envío de dinero. La mera presentación y admisión a trámite de la solicitud ya dará de forma automática una autorización de residencia y trabajo por un año y suspenderá automáticamente los procedimientos de retorno.

Dicho de otro modo: Pedro Sánchez se ha servido de una triquiñuela para burlar el más que probable rechazo en la Cámara Baja. Podemos logra su objetivo y, a cambio, apoyará el decreto ómnibus del Gobierno en el que se mete en el mismo saco la subida de las pensiones con la moratoria de la ley que beneficia a los inquiokupas.

En definitiva, puro trilerismo político para sortear el más que posible veto del Congreso a la masiva regularización de inmigrantes. Un atajo para que medio millón de personas se garanticen el permiso de residencia y de trabajo por la vía de presentar la solicitud sin necesidad de su tramitación posterior.

Estamos ante un nuevo regate del tahúr que preside el Gobierno de España. ¿Cómo zafarse del Congreso de los Diputados? Pues utilizando una fórmula que será legal, pero en las actuales circunstancias es profundamente antidemocrática.