Opinión

¿Qué teme Begoña Gómez para no presentarle al juez su pasaporte?

Hace dos días OKDIARIO informaba sobre la negativa de Begoña Gómez a cumplir el mandato del juez Juan Carlos Peinado de presentarle el pasaporte «a fin de precisar fechas, duración, circunstancias y coincidencias de los viajes al extranjero realizados» por la mujer del presidente y su asesora en la Moncloa, Cristina Álvarez. Se trata, en esencia, de determinar si la directora de Programas de Presidencia del Gobierno, pagada con dinero público, trabajó para las actividades privadas de la esposa del jefe del Ejecutivo. Pues bien, decíamos entonces que la paciencia del magistrado se estaba acabando. En efecto, Peinado ha requerido ya de la Policía judicial toda la información necesaria sobre los procedimientos y actuaciones empleados para hacer efectiva su orden. Y es que Begoña Gómez sigue sin presentar el pasaporte –ojo, no es una requisación, sino una presentación del mismo para su cotejo–, de manera que parece que la mujer del presidente tiene algo que ocultar. Porque en caso contrario no habría razón alguna para no cumplir con el mandato judicial. Han pasado más de dos meses y ni Begoña Gómez ni Cristina Álvarez han cumplido con el requerimiento de Peinado, lo que puede acarrearles más problemas con la justicia de los que actualmente tienen, que no son pocos. Gómez y Álvarez tendrán que presentar sus pasaportes si no quieren enfrentarse a una infracción y, llegado el caso, a un delito de desobediencia.

Lo que resulta absolutamente intolerable es que la mujer del presidente del Gobierno se permita el lujo de hacer oídos sordos al requerimiento de un juez, como si tuviera impunidad para no cumplir con lo dispuesto por su señoría. Porque Begoña Gómez tiene todo el derecho a discrepar del juez, pero siguiendo los cauces procesales previstos en la ley y nunca practicando la desobediencia. Porque eso, aunque lo haga la mismísima mujer del presidente del Gobierno, no deja de ser un delito. ¿Qué oculta Begoña Gómez?