Presuntos delincuentes, pero con papeles

regularización delincuentes

La reforma judicial del ministro de Justicia, Félix Bolaños, que ha creado unos nuevos tribunales de instancia todavía en rodaje y envueltos en la polémica, ha provocado que hasta 3.500 extranjeros en prisión preventiva a la espera de juicio puedan acogerse a la regularización masiva de inmigrantes. Y es que los juzgados españoles cerraron 2025 con casi cinco millones de asuntos sin resolver, 120.000 casos más que los que había a finales de 2024.

El nuevo sistema ha ralentizado los procesos, de manera que los juicios se han ido demorando. Y es precisamente por este motivo por el que muchos reclusos que ya habrían sido juzgados están aguardando todavía el momento de la vista. Obviamente, no todos los que aguardan ser juzgados serán condenados, pero resulta obvio que una parte nada desdeñable sí.

Pues bien, cuando esa sentencia llegue, habrán podido regularizarse gracias al proceso abierto por un Gobierno que no exige la ausencia de antecedentes policiales como requisito para solicitar el permiso. Es un disparate colosal, porque cuando un juez manda a prisión preventiva a una persona es porque considera que hay indicios delictivos evidentes. El sinsentido de la norma del Gobierno amenaza con convertirse en una bomba de relojería social, porque son más de medio millón de personas quienes se acogerán a la regularización extraordinaria —o incluso más por el efecto llamada— y la tramitación de los expedientes amenaza con colapsar las oficinas. Con el añadido de que la mera admisión a trámite ya sitúa al demandante en situación de legalidad.

Todo adquiere tintes surrealistas, hasta el punto de que los propios funcionarios de prisiones están advirtiendo del disparate que supone que en las cárceles se esté informando a los reclusos extranjeros de cómo acogerse a la regularización. Un ejemplo del engendro gubernativo: el falso mena que violó a una niña en el distrito madrileño de Hortaleza, en la actualidad a la espera de juicio, podrá acogerse a la regularización. Con esto está todo dicho.

Lo último en Opinión

Últimas noticias