Médica, madre, ministra y caradura

Mónica García

Mónica García, médica, madre y ministra de Sanidad, sigue disfrutando de un chalet en la colonia de Camorritos, en el municipio madrileño de Cercedilla, que está en situación ilegal desde 2019.  Los terrenos en los que se erige el inmueble fueron una concesión pública que data de principios del siglo XX y que lleva caducada siete años, lo que llevó a la Comunidad de Madrid a elaborar un expediente en el que se instaba a los vecinos a entregar sus inmuebles. Durante todo este tiempo, Mónica García, que es titular de una tercera parte de esta vivienda, no ha pagado siquiera el Impuesto de Bienes Inmuebles, ahorrándose su familia más de 5.000 euros por este concepto. La casa está situada en una finca exclusiva de más de 2.000 metros cuadrados y los inmuebles levantados en la misma fueron una concesión administrativa (que es una fórmula jurídica por la cual la Administración cede un bien público para explotación privada, con un plazo de vigencia y unas condiciones concretas) a la Sociedad Anónima del Ferrocarril Eléctrico de Guadarrama (Safeg) por 99 años.

Pues bien, han pasado 7 años desde que la concesión llegara a su fin y Mónica García y su familia siguen ocupando de gorra el inmueble, gracias a que el Ayuntamiento de Cercedilla (gobernado por el Grupo Independiente GIC, PSOE y Más Madrid, el de la propia ministra) está metido en un lío administrativo descomunal y haya contratado a un bufete de abogados que defienda al Consistorio en los litigios derivados de los vecinos que se niegan a entregar las viviendas. El contrato del bufete ya vino envuelto en la polémica, porque se hizo sin publicidad y «a dedo». En suma, que da la sensación de que todo se está haciendo de forma irregular y con oscurantismo. ¿Y quién gana en esta historia? Pues Mónica García, que mientras se resuelve el galimatías sigue disfrutando de la casa por la cara.

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