Lo que tienen es más miedo que vergüenza
Cómo será el miedo que tienen a que Julio Iglesias les presente una querella que las dos ex empleadas que le denunciaron falsamente por agresión sexual han pedido a la Sección de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional que no le den al cantante copia de su denuncia. Las denunciantes recibieron el pasado 13 de marzo el escrito del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso Cristóbal, informando de que Julio Iglesias había interpuesto un recurso contencioso-administrativo en el que denunciaba que se habían «vulnerado sus derechos fundamentales» al denegársele acceder a la denuncia.
Pues bien, estas dos mujeres —que con fecha posterior al momento de las supuestas agresiones enviaron repetidos mensajes de afecto y cariño al artista— han pedido a la Audiencia Nacional que Julio Iglesias no conozca la denuncia que le presentaron: «Dada cuenta de que el pleito versa sobre la decisión de la Fiscalía de denegar el acceso al ahora demandante a la denuncia presentada en la Fiscalía de la Audiencia Nacional para la incoación de unas diligencias de investigación preprocesal, de carácter reservado, debiendo el órgano juzgador determinar si dicha decisión es ajustada a derecho o si vulnera, por el contrario, derechos fundamentales, se abstenga la Fiscalía de incluir la denuncia en el expediente que se remita a la Sala, a fin de evitar que el pleito pierda su objeto de forma sobrevenida y sin someter la decisión de dar acceso a la denuncia —o mantener su denegación— al demandado a la tutela de los tribunales».
Tras este galimatías jurídico se esconde el interés de las demandantes en que Julio Iglesias no conozca los motivos que las llevaron a denunciar al artista por la sencilla razón de que tienen pavor a que el cantante pueda desnudar de un plumazo su relato de los hechos. En cualquier caso, resulta absolutamente obsceno desde un punto de vista jurídico que a estas alturas Julio Iglesias no haya podido acceder al contenido de la denuncia tras la negativa de la Fiscalía de la Audiencia a darle traslado de la misma. Así que Julio Iglesias tendrá que seguir esperando para ver si la Audiencia Nacional le entrega su investigación o no. O sea, denunciado falsamente y, encima, vulnerado en sus derechos.