Opinión

‘Caso Julio Iglesias’: fueron por lana y han salido trasquilados

Después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haya archivado la denuncia presentada por una organización, muy feminista y progresista ella, contra Julio Iglesias por una supuesta agresión sexual del artista a dos trabajadoras a su servicio sólo queda decir que la izquierda y sus terminales mediáticas fueron por lana y salieron trasquiladas. El hecho de que el Ministerio Público haya argumentado para rechazar la denuncia la falta de jurisdicción en España esconde, en realidad, el hecho de que las mujeres supuestamente víctimas de un «infierno» de agresiones sexuales y vejaciones por parte del cantante se dedicaran, como ha venido publicando OKDIARIO, a bombardear a Julio Iglesias con una serie interminable de mensajes telefónicos en los que le expresaban su cariño y afecto.

Esos mensajes, enviados después de haber sido supuestamente víctimas de una «atroz» agresión sexual, han terminado por desmontar un obsceno plan de aniquilación personal contra nuestro artista más internacional en el que ha participado una organización feminista de ultraizquierda en connivencia con dos medios de comunicación -en España y Estados Unidos- que alentaron con grandes titulares la campaña de difamación contra el cantante.

No nos engañemos: si la Fiscalía argumenta ahora que España no tiene jurisdicción para investigar -en un principio no decía lo mismo- es porque es consciente de que la denuncia se caía por su propio peso y ahora, conocedora de los mensajes de las supuestas víctimas publicados por OKDIARIO, se ha quitado del medio. Todo ha sido una siniestra estrategia orientada a matar a la persona de Julio Iglesias, un pérfido plan que durante un par de días permitió al Gobierno de Sánchez desviar la atención de los escándalos de corrupción y negligencia en la gestión.

El caso Julio Iglesias se desinfla, los medios que abanderaron el plan se aquietan y la izquierda se queda sin munición. Todo muy obsceno, muy vomitivo. Y, sobre todo, muy falso. Eso sí, nadie pedirá perdón.