A los ‘bots’ fascistas del PSOE se les ha puesto muy mal Cuerpo

PSOE Cuerpo

Resulta ciertamente conmovedor comprobar la nula formación académica de esa manada de bots manejada por la izquierda que se ha lanzado en tromba a descalificar la información de OKDIARIO sobre el autoplagio que el flamante nuevo vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, hizo en su tesis doctoral. Y decimos que resulta conmovedor porque los argumentos de la manada progresista son intelectualmente tan planos que no es cuestión de perder el tiempo con quienes exhiben tan cortas entendederas. Dicen que el autoplagio en una tesis doctoral está permitido, ignorando que va en contra de los más elementales códigos universitarios. Será porque no conocen más tesis que la de hacer de mamporreros del Gobierno o será porque el mundo académico es para ellos un terreno ignoto, pero de verdad que los bots socialistas andan muy justitos de conocimiento. Normal. Si piensan que por insultar van a amilanarlos, van listos, porque la verdad no se pliega a esta camada de cafres que ha salido pegando coces.

Carlos Cuerpo cometió autoplagio al no citar que una parte sustancial de su tesis doctoral -28 de 112 páginas- estaba literalmente copiada de un artículo que publicó cinco años antes en colaboración con otra persona, a la que por supuesto no citó. En suma, que lejos de contener su tesis doctoral material original, Cuerpo tiró de un trabajo anterior haciéndolo pasar por enteramente nuevo, una labor de reciclaje sin apuntar las fuentes que está -por razones obvias- prohibida desde un punto de vista académico. Claro que no hay delito, pero éticamente está muy feo. Aunque si tenemos que comparar lo que hizo Cuerpo con lo que hizo su jefe, Pedro Sánchez, lo de este último fue plagio, autoplagio y requeteplagio, porque copió sin citar documentos ministeriales como si no hubiera mañana.

A los bots que nos han dedicado epítetos gloriosos, mucho ánimo. Recomendarles que empleen su tiempo en formarse un poco es absurdo. Así que sigan. Porque cada insulto suyo es un motivo de orgullo.

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