Textiles circulares

Un éxito completamente circular: residuos textiles que visten las paredes de su propia tienda de ropa

Una joven compañía española desarrolla material reciclado con acabado cerámico y cero emisiones

La innovación circular convierte desechos en piezas duraderas sin emisiones de CO₂ a la atmósfera

El proyecto combina innovación, diseño y compromiso social con la España vaciada mediante colofonia

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Es posible transformar residuos textiles en materiales bellos y con una funcionalidad excepcional. El sector de la moda afronta el desafío de reducir su huella ambiental mediante soluciones innovadoras que combinen sostenibilidad con viabilidad económica.

La respuesta está en repensar el valor de los desechos y convertirlos en recursos que protejan el planeta con un toque consciente, demostrando que lo descartado puede tener una segunda vida llena de propósito.

Un proyecto pionero español lo evidencia, con una pirueta circular, un arriesgado salto al vacío que ha realizado Wim Studio, estudio especializado en innovación en materiales.

Ropa en las paredes

Sus impulsores han colaborado con el grupo Ogoza Fashion, distribuidor de marcas como Barbour, Belstaff y Harmont & Blaine, para transformar sus excedentes textiles en placas decorativas de acabado cerámico que visten el espacio. Este trabajo surge de unir la experiencia en producción textil con la capacidad de convertir desechos en nuevos materiales sostenibles, estéticos y plenamente funcionales bajo un modelo de economía circular.

El proyecto nace de una pregunta fundamental que se hicieron sus creadores: ¿qué puede llegar a ser un residuo cuando se cuestiona su valor? A partir de prendas y restos de tejido que alcanzaron el final de su vida útil dentro del proceso productivo, se ha desarrollado un nuevo material reciclado denominado RTS.

Este material se presenta en forma de placas o azulejos concebidos para integrarse en distintos espacios, reforzando la identidad visual desde una perspectiva circular. «Ver los tejidos cedidos convertidos en un nuevo material nos recordó por qué trabajamos en diseño: para crear belleza de forma consciente», señalan desde el estudio.

Del residuo al recurso

Una tienda del grupo situada en Jorge Juan 5, en el barrio de Salamanca en Madrid, integra este proyecto en su diseño interior. En total, 30 planchas de 1,35 x 1,05 metros revisten una superficie de 42 m² mediante placas decorativas creadas a partir de los propios excedentes textiles de la marca.

El resultado evidencia que la innovación circular genera alternativas con una calidad que no tiene que envidiar a materiales clásicos de renombradas marcas comerciales. Una demostración tangible de que los residuos textiles pueden convertirse en soluciones estéticas duraderas.

Colofonia, una resina que da vida

El material RTS es un acabado cerámico que simula piedra, altamente personalizable y resistente al fuego. Su composición combina materias primas naturales y recicladas, seleccionadas para reducir el impacto ambiental sin renunciar a prestaciones técnicas ni estéticas.

Entre ellas destaca la colofonia, una resina natural de pino procedente de entornos rurales de la España vaciada, extraída mediante el proyecto Dríada Vida que genera empleo y fija población en zonas rurales utilizando el método Pica al Vuelo Martín, un sistema que permite obtener resina sin dañar los árboles.

Materiales locales con propósito

Otro componente es el carbonato cálcico procedente de conchas marinas, recuperadas como residuo de la industria conservera gallega gracias a la colaboración con agentes de reciclaje del territorio.

A esto se suma el componente textil, obtenido a partir de prendas que llegaron al final de su ciclo. Este modelo integra materiales dentro de un sistema que prioriza el aprovechamiento de flujos existentes y la reducción del impacto logístico. Cada elemento cuenta una historia de transformación y compromiso territorial.

El desarrollo del material y de las placas decorativas se realiza íntegramente en el taller-laboratorio de Wim Studio, donde el equipo investiga, experimenta y prototipa nuevos materiales a partir de residuos textiles y otros desechos industriales. Más allá del resultado final, el valor reside en el proceso creativo y en la capacidad de repensar los sistemas productivos desde el diseño, explorando nuevas formas de dar identidad, coherencia y durabilidad a lo descartado.

Innovación sin huella de carbono

El punto diferenciador de esta compañía es que el reciclaje se realiza sin huella de carbono, ya que el proceso utilizado no emplea prácticamente calor y, por tanto, no se producen emisiones de CO₂ a la atmósfera. Esta característica convierte la propuesta en una alternativa ecológica con viabilidad económica real, demostrando que es posible desarrollar una idea innovadora a partir de desechos que parecían inútiles, sin más recorrido posible.

Para Wim Studio, este proyecto representa una demostración tangible de su misión: transformar desafíos ambientales en oportunidades de diseño, reduciendo la dependencia de materiales no renovables y ofreciendo alternativas ecológicas innovadoras. El estudio trabaja para convertir aquello que tradicionalmente se considera un problema en soluciones adaptables a múltiples formatos y aplicaciones bajo los principios circulares.

La empresa es una compañía española joven, nacida en 2023, que busca dar respuesta a tres necesidades clave: la reducción de la contaminación mediante reciclaje sostenible, la fijación de población en la España vaciada y el cumplimiento de las exigencias europeas de reciclaje de residuos.

La empresa ha reinventado el reciclaje haciéndolo 100% sostenible, desarrollando materiales a partir de residuos textiles y otros desechos difícilmente reciclables como virutas metálicas, fibras sintéticas o bagazo de cerveza. Una alternativa que confirma que es posible combinar belleza, calidad y consciencia ambiental en un mismo proyecto de diseño circular.