La Guardia Urbana de Barcelona pierde el juicio: Greenpeace absuelta por una pancarta dirigida a Sánchez
El juzgado aprecia exceso de celo policial y absuelve a los activistas de atentado y lesiones
La batalla legal duró más de cuatro años y medio desde la protesta en el hotel W de Barcelona en 2021

Un juzgado de Barcelona ha absuelto a los dos activistas de Greenpeace que la Guardia Urbana y el Ministerio Fiscal acusaban de atentado y lesiones por una acción de protesta celebrada en junio de 2021.
La sentencia, dictada por la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Barcelona, pone fin a una batalla legal de más de cuatro años y medio. El fallo concluye que las acusaciones no acreditaron ninguno de los delitos imputados.
La acción tuvo lugar el 18 de junio de 2021, cuando activistas de Greenpeace desplegaron una pancarta de 15 metros en el hotel W de Barcelona durante una reunión del Cercle d’Economia sobre la reconstrucción económica tras la pandemia.
Al acto asistía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la pancarta rezaba: «Sánchez, os vigilamos: recuperación verde y justa». Fue entonces cuando se produjo el incidente con la Guardia Urbana que derivó en el proceso judicial.

Exceso de celo policial
La sentencia realiza un pormenorizado análisis de todas las pruebas practicadas durante los dos días que duró el juicio. El tribunal concluye que no se acreditó intención alguna de menoscabar la autoridad policial, ni tampoco las lesiones de las que se acusaba a los dos activistas de Greenpeace.
El fallo señala de forma expresa que hubo un exceso de celo por parte de la Guardia Urbana, a quien sólo se le había pedido que comprobara si las lanchas de la organización cometían alguna infracción administrativa.
La resolución también destaca que los dos activistas siguieron en todo momento las instrucciones de la Guardia Urbana. Este extremo, debidamente acreditado durante el juicio, resultó determinante para la absolución. La sentencia subraya así el contraste entre la conducta de los acusados y la actuación policial desplegada en el momento de los hechos.
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— Pedro Armestre (@PedroArmestre) June 19, 2021
Victoria por el derecho a protestar
«Hoy termina una batalla legal de más de cuatro años y medio que nunca debió empezar», declaró José Manuel Marraco, abogado de Greenpeace. «El juzgado ha sido claro: el derecho a la protesta es la base de nuestra libertad y nadie debería ser perseguido por ejercerlo», añadió. Para la organización ecologista, la sentencia es también una reafirmación del activismo como herramienta democrática irrenunciable.
La abogada Inés Díez subrayó, por su parte, que defender la paz y un mundo más sostenible «no es una concesión, es una responsabilidad colectiva». Greenpeace recuerda que las directrices sobre el derecho a la protesta ambiental pacífica, recientemente publicadas por el relator de Naciones Unidas en virtud de la Convención de Aarhus, amparan expresamente este tipo de acciones. Las protestas pacíficas están protegidas por los derechos a la libertad de expresión, de reunión y de asociación recogidos en tratados internacionales vinculantes.
Pendiente de posible apelación
La absolución de los dos activistas de Greenpeace en Barcelona es firme a la espera de una posible apelación por parte de las acusaciones. La organización confía en que la resolución siente precedente y disuada de futuros procesos judiciales contra el activismo medioambiental pacífico. La acción de 2021 en el hotel de Barcelona se enmarca en la campaña para exigir al Gobierno una recuperación económica poscovid verde y justa.