Sorpresón monumental en la comunidad zoológica: reaparece un conejo en México que se creía extinto desde 1904
La ciencia acaba de tachar un nombre de la lista de especies desaparecidas tras un hallazgo histórico en las montañas mexicanas. El conejo de Omiltemi, un escurridizo lagomorfo que evitaba a los investigadores desde principios del siglo XX, vuelve a aparecer ante las cámaras.
Este redescubrimiento modifica nuestro conocimiento sobre la biodiversidad en la Sierra Madre del Sur en México.
Reaparece en México el conejo de Omiltemi tras más de un siglo sin avistamientos
La historia oficial de esta especie quedó paralizada en 1904, cuando el naturalista Edward William Nelson lo describió por primera vez en el estado de Guerrero.
Desde aquel avistamiento, la comunidad internacional demostró al conejo de Omiltemi (Sylvilagus insonus) como uno de los mamíferos más amenazados y, eventualmente, desaparecido para los científicos.
Sin embargo, la realidad en la Sierra Madre del Sur era muy distinta a lo que dictaban los registros académicos. El animal nunca abandonó su hábitat. Aunque los expertos no lograban localizarlo, los habitantes locales de la sierra conocían perfectamente su existencia.
Durante décadas, los campesinos de la zona integraron a este conejo en su dieta habitual y lo cazaban para el autoconsumo sin saber que el mundo académico lo buscaba desesperadamente.
¿Por qué el conejo de Omiltemi permaneció oculto tanto tiempo para la ciencia?
Los hábitos nocturnos de este conejo y la complejidad del terreno donde habita hacen difícil encontrarlo. El conejo de Omiltemi prefiere los densos bosques de coníferas y zonas boscosas de difícil acceso, situadas a altitudes que oscilan entre los 2.133 y los 3.048 metros sobre el nivel del mar.
Su pequeño tamaño y su pelaje rojizo oscuro con una característica cola negra le permiten camuflarse perfectamente en la vegetación cerrada.
El punto de inflexión ocurrió entre 2019 y 2024. Un equipo liderado por José Alberto Almazán-Catalán, ecólogo y presidente del Instituto para el Manejo y Conservación de la Biodiversidad (INMACOB), inició una búsqueda sistemática dentro del programa Search for Lost Species de la organización Re:wild.
Los investigadores visitaron 10 áreas específicas y obtuvieron registros confirmados en 7 de ellas, lo que demuestra que la especie es más común de lo que se sospechaba inicialmente.
Cámaras trampa y la importancia de conservar el hábitat del conejo de Omiltemi en México
La tecnología moderna resultó fundamental para confirmar la supervivencia de la especie. El biólogo Fernando Ruiz-Gutiérrez, mientras monitoreaba jaguares en la región, registró imágenes sorprendentes en mayo de 2024.
Una cámara trampa captó a un pequeño gazapo a plena luz del día, cuya comparación de tamaño con una ardilla permitió a los expertos certificar que se trataba del mítico conejo.
Además, el portal SomosNaturalistas precisa que la primera fotografía de un conejo de Omiltemi data de 2009, obra de Stephen John Davies, aunque su identidad generó debate durante años en plataformas como iNaturalistMX.
A pesar de la alegría por el redescubrimiento, el Sylvilagus insonus todavía se enfrenta a desafíos críticos para su supervivencia a largo plazo. La destrucción de su hábitat natural por la deforestación y los incendios forestales constituye una gran mayor amenaza.
La comunidad científica insiste en que la distribución actual del conejo es hasta tres veces más grande de lo previsto. Esto supone nuevas oportunidades para implementar más y mejores estrategias de conservación de la especie junto a las comunidades locales.