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Dinosaurios

¿Sabes cómo atacaban los dinosaurios?

Los entendemos como animales míticos, hemos escuchado mucho sobre ellos. Pero, ¿sabes cómo atacaban los dinosaurios? Aquí te contamos más sobre ello.

  • Francisco María
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Para dominar a otro animal se necesita una combinación de fuerza, velocidad, equilibrio y armamento. La mayoría de los dinosaurios terópodos contaban con estas habilidades y recursos para encontrar muy fácilmente alimento, aunque algunos se habían adaptado a la vida como herbívoros. Muchos de los dinosaurios tenían la misma forma de cuerpo: cuerpos ligeros y poderosos, dos patas largas, colas rígidas que se contrarrestan y garras afiladas, adaptadas para cazar. En los terópodos se podían encontrar variedad de tamaño corporal, longitud de brazos, estructura del cráneo y forma de garra. Esto nos indica que, de acuerdo a sus características físicas, los dinosaurios atacaban utilizando diferentes métodos.

Diferentes técnicas con las que atacaban los dinosaurios

Una de las técnicas con las que atacaban los dinosaurios como el Albertosaurus y Giganotosaurus, posiblemente era con la de “morder y cortar” en lugar de matar a sus presas directamente. Esta forma de ataque les pudo facilitar la caza de grandes saurópodos, en el principio de los tiempos.

El Coelophysis bauri  era un pequeño terópodo conformado por un esqueleto liviano y delgado, una cola muy larga. Esta estructura de su cuerpo le daba una gran agilidad para atacar a sus presas. Un entierro masivo encontrado de más de doce de estos dinosaurios sugiere que pudieron vivir en manadas. En el caso del espinosaurio Suchomimus sus largas patas delanteras y garras curvas pueden haber sido utilizadas para pescar.

El Sinornithosaurus, era uno de los más activos de la especie. Por su agilidad pudo haber cazado en grupos. Probablemente estaba adaptado para saltar, ya que su cola rígida actuaba seguramente como contrapeso, dándole una gran precisión milimétrica y liberando las poderosas garras de los pies.

Seguramente estas características corporales lo ayudaron a atacar presas o saltar entre las ramas de los árboles. Una investigación realizada en el año 2010, sugiere que incluso este género de dinosaurios pudo haber sido venenoso, ya que tenían la estructura de la mandíbula y dientes como los de una serpiente contemporánea con colmillos traseros.

El Velociraptor era un carnívoro pequeño y ágil. Un espécimen fósil de Mongolia lo conserva en la muerte con su presa. El Protoceratops, si bien no hay evidencias, se piensa que cazaba en manadas como algunos de sus parientes cercanos. Por su parte, el Velociraptor tenía características similares a la de las aves, como brazos largos, plumas, una espoleta y una garra especial en el segundo dedo del pie que sostenía del suelo al caminar. Esta pudo haber sido utilizada para perforar o sujetar presas.

Los más temidos: los tiranosaurios

Los tiranosaurios tenían cuerpos robustos y pesados, cráneos cortos y fuertes, y mandíbulas macizas. Cuando atacaban los dinosaurios en peleas, para atrapar a su presa, el tiranosaurio era seguramente uno de los más temidos por su violencia, fuerza y potencia con la que atravesaba el hueso de su contrincante.

A diferencia de este tiranosaurio, estaba el Mongolia el Alioramus, que según los fósiles descubiertos en el año 2009, tenía una cabeza larga y delgada, una mandíbula débil y un cuerpo delgado y ligero. Por sus características seguramente cazaba presas más pequeñas y usaría su sigilo y velocidad para los ataques.

El Alioramus también tenía sacos de aire en las vértebras, similares a las que se encuentran en las aves actuales. Por su tipo de respiración que se llenan de aire las cavidades durante la inhalación y luego fluye hacia los pulmones durante la exhalación, proporciona a los pulmones un flujo constante de aire renovado. Este tipo de respiración muy eficiente les permite extraer más del doble de oxígeno que un mamífero.

Algunas características corporales facilitaban a los dinosaurios atacar a sus presas. Entre ellos podemos destacar a los Utahraptor, Velociraptor, Megaraptor y Dejnonychus. Estos dinosaurios tenían cada uno un segundo dedo especializado con una enorme garra que usaban para matar presas. Esta característica especial le permitía moverse en un gran arco, lo que le daba un poder de golpe adicional hacia debajo de la garra.

Dentro de los que tenían garras curvas, estaba el Suchomimus también con sus extremidades anteriores largas. Sus adaptaciones físicas le permitirían sacar peces del agua hacia su boca, en forma similar a como lo hacen los osos actuales.

El Dilophosaurus, también tenía brazos largos y garras fuertes que seguramente las han usado para atrapar a sus presas. Otro dinosaurio con características similares era el Bambiraptor, que usaba sus garras y sus largas patas delanteras para atrapar sus presas preferidas. Tenían dedos opuestos que les permitían agarrar presas pequeñas.

El Allosaurus con sus grandes garras y fuertes manos y pies, puede haber sujetado o sometido a sus presas mientras usaba sus mandíbulas y dientes para matar. Este tipo de garras eran comunes en los terópodos más grandes.

Otros terópodos grandes eran el Carnotaurus y Tyrannosaurus rex, que tenían garras en las manos, pero brazos muy cortos que no llegaban a la boca, pero de potentes músculos.

Los dinosaurios han sido sin duda los animales más fuertes y de mayor tamaño hasta la actualidad, símbolo de grandeza, fuerza y velocidad. Un animal único en su especie y con maneras realmente sorprendentes de ataque.