Los científicos están en vilo y alertan por el colapso del glaciar del Juicio Final en la Antártida y sus efectos
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El cambio climático es uno de los factores que afecta tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. A más de 13.000 kilómetros de España, en la Antártida, sus efectos ya son visibles en el llamado glaciar del Juicio Final, una gigantesca masa de hielo que, según los científicos, se acerca a un punto crítico de inestabilidad.
Su nombre real es Glaciar Thwaites, en honor al geólogo Fredrik T. Thwaites, pero su apodo, Juicio Final, se debe a que su colapso tendría consecuencias directas sobre el nivel del mar y sobre millones de personas que viven en zonas costeras de todo el planeta.
La ciencia advierte por el colapso del glaciar del Juicio Final en la Antártida
La cuestión que se observa en el glaciar del Juicio Final es preocupante y alarmante, pues ya no se habla sólo de una posible pérdida de masa a largo plazo, sino de un proceso de degradación que avanza por varios frentes a la vez. El glaciar Thwaites se fractura desde el interior mientras el océano actúa como un peligro constante.
Un estudio reciente titulado Heterogeneous melting near the Thwaites Glacier grounding line, liderado por el geofísico B. E. Schmidt, confirma que el glaciar, responsable de alrededor del 15 % de la descarga de hielo de la Antártida Occidental, ha experimentado un retroceso sostenido de su línea de apoyo entre 2011 y 2020.
Los científicos han podido observar, con un vehículo submarino bajo la plataforma oriental, la presencia de agua oceánica a más de dos grados por encima del punto de congelación, capaz de erosionar la base del hielo de forma muy localizada.
El deshielo se concentra en superficies inclinadas y en grietas profundas, lo que debilita la estructura desde abajo y favorece que la desaparición del glaciar sea progresiva.
Las observaciones por satélite y los sensores instalados sobre el hielo refuerzan ese diagnóstico. El número de grietas ha aumentado y muchas atraviesan zonas clave de la plataforma flotante, que hasta hace poco funcionaban como soporte. Al mismo tiempo, el agua oceánica, cada vez más cálida, reduce la fricción en la base del glaciar y acelera su desplazamiento hacia el mar.
A este escenario se suman pequeños sismos detectados bajo el hielo, los llamados terremotos glaciales. Son señales de ruptura interna, de grandes bloques que ceden y se deslizan lentamente hacia el océano.
Por qué el glaciar del Juicio Final es clave para el planeta
El Glaciar Thwaites no preocupa sólo por su tamaño, comparable al de Gran Bretaña, sino por el papel que desempeña. Actúa como una barrera natural que contiene gran parte del hielo de la Antártida Occidental. Mientras se mantiene en su sitio, frena el avance de otros glaciares hacia el océano.
El problema aparece si esa barrera falla. Los cálculos actuales estiman que su desaparición completa elevaría el nivel del mar unos 65 centímetros. Esa cifra ya supone un desafío enorme para ciudades costeras y regiones bajas. Sin embargo, el mayor temor es el efecto dominó, pues al perderse ese «tapón», otros glaciares acelerarían su descarga de hielo, multiplicando el impacto a lo largo de décadas y siglos.
Además, el vertido masivo de agua dulce altera el equilibrio del océano. Cambia la salinidad, afecta a las corrientes y repercute en los ecosistemas marinos. Esta es una pieza clave del sistema climático global.
Cómo podría afectarnos el colapso del Glaciar del Juicio Final
Si el glaciar del Juicio Final colapsa, las consecuencias no llegarían de un día para otro, pero sí marcarían el futuro cercano. Un aumento sostenido del nivel del mar obligaría a reforzar o replantear puertos, aeropuertos y defensas costeras.
En muchas zonas bajas, las inundaciones dejarían de ser episodios puntuales para convertirse en un problema recurrente.
La presión sobre los recursos también crecería. El agua salada avanzaría sobre acuíferos y tierras agrícolas, reduciendo la disponibilidad de agua dulce. A esto se añadirían cambios en la pesca, derivados de la alteración de las corrientes y de la base de la cadena alimentaria marina.
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