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Los biólogos no dan crédito: los osos polares mantienen su población aunque cada vez hay menos hielo

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

El calentamiento global es uno de los fenómenos que más ha impactado en el Ártico. La pérdida de hielo no es una previsión, sino que ya se ve con cifras. Según datos de la Agencia Espacial Europea y la Organización Meteorológica Mundial, el planeta perdió cerca de 28 billones de toneladas de hielo entre 1994 y 2017. El norte se calienta hasta cuatro veces más rápido que la media mundial y el hielo marino disminuye cada vez más.

En ese panorama, el oso polar parecía condenado. Depende del hielo para cazar focas y acumular la grasa que le permite sobrevivir meses sin comer. Sin embargo, en Svalbard, el archipiélago noruego del mar de Barents, la realidad resulta más compleja. Allí, lejos de lo que muchos anticipaban, la población se mantiene estable y los adultos presentan hoy mejor condición corporal que hace 20 años.

Descubren que los osos polares de Svalbard mejoran su estado físico pese a la pérdida de hielo

El estudio Body condition among Svalbard Polar bears Ursus maritimus during a period of rapid loss of sea ice, liderado por el investigador Jon Aars, del Instituto Polar Noruego, junto a un equipo internacional, concluye que los osos polares adultos de Svalbard mantienen una buena condición corporal a pesar de la reducción del hielo.

Los científicos analizaron 1.188 capturas de 770 osos adultos registradas entre 1995 y 2019 en Svalbard. Midieron su índice de condición corporal, un indicador que refleja las reservas de grasa. Al mismo tiempo, compararon esos datos con la evolución del hielo marino en la zona, donde el periodo sin hielo se ha alargado unos 100 días en las últimas décadas.

El resultado refleja que tras una bajada inicial hasta el año 2000, el estado corporal medio de machos y hembras comenzó a mejorar, justo cuando la pérdida de hielo se aceleraba.

Los modelos estadísticos no encontraron una relación clara entre menos hielo y peor condición física en esta población concreta. Eso no significa que el problema haya desaparecido, significa que la respuesta ecológica no mantiene una línea recta.

Cómo es posible que los osos polares estén resistiendo en Svalbard

La clave parece estar en el ecosistema local. Svalbard no es un lugar idéntico a otras regiones del Ártico donde sí se han documentado descensos claros en supervivencia y reproducción. Aquí, varias especies que habían sido sobreexplotadas en el pasado se han recuperado.

Los investigadores apuntan al aumento de presas como la morsa, el reno de Svalbard e incluso la foca común. Además, la reducción del hielo puede concentrar a las focas anilladas en zonas más pequeñas, lo que facilita la caza durante la primavera, cuando los osos acumulan la mayor parte de su grasa anual.

También influye la historia reciente, la caza del oso polar se prohibió en 1973 y la población del mar de Barents se recuperó desde entonces. Si el número de ejemplares aún se sitúa por debajo de la capacidad máxima del entorno, disponen de más recursos por individuo.

Por otro lado, los autores insisten en que no conviene extrapolar estos datos a todo el Ártico. En regiones como la bahía de Hudson occidental o el mar de Beaufort meridional, la pérdida de hielo sí ha ido acompañada de peores tasas de reproducción y supervivencia.

Cuánto puede aguantar un oso polar sin comer

Un oso polar adulto bien alimentado puede ayunar entre cuatro y seis meses durante el verano, cuando el hielo se retira y no puede cazar focas. En ese periodo pierde alrededor de un kilo de peso al día. Las hembras gestantes resisten más, pasan hasta ocho meses sin comer mientras dan a luz y amamantan en la madriguera.

El límite crítico ronda los 180 días sin acceso al hielo. Si el ayuno supera esa cifra, aumenta el riesgo de mortalidad porque el animal empieza a consumir músculo, no sólo grasa. Y el hielo en el mar de Barents continúa retrocediendo.