Alerta roja: científicos alemanes encuentran en el suelo de los bosques microplásticos que llevan ahí 70 años
Una investigación de la Universidad Técnica de Darmstadt ha revelado la presencia de microplásticos y nanoplásticos en el suelo forestal que se remontan a hace más de siete décadas, evidenciando que ni siquiera los entornos naturales más protegidos están a salvo de la contaminación global.
Las diminutas partículas de plástico, transportadas por el aire, se han acumulado en las capas profundas del suelo de los bosques.
Expertos alemanes hallan microplásticos en los suelos de los bosques desde hace 70 años
El estudio, liderado por el geocientífico Dr. Collin J. Weber y publicado en la revista Nature Communications Earth & Environment, confirma la presencia de microplásticos y nanoplásticos en los suelos forestales.
La investigación fue desarrollada por el Instituto de Geociencias Aplicadas de la TU Darmstadt, cuyos expertos analizaron muestras de cuatro zonas forestales al este de la ciudad alemana de Darmstadt.
Los resultados evidencian que estas partículas no proceden del uso de fertilizantes, como ocurre en la agricultura, sino principalmente de la deposición atmosférica. Este descubrimiento establece por primera vez una relación directa entre la contaminación del aire y la acumulación de plásticos en el suelo de los bosques.
Los investigadores elaboraron un modelo para estimar la entrada de estos contaminantes desde la década de 1950, coincidiendo con el aumento de la producción de plásticos y la expansión de los embalajes comerciales.
Según el estudio, aunque las mayores concentraciones se encuentran en la capa superficial de hojarasca, una cantidad significativa ha migrado hacia zonas más profundas del suelo.
Microplásticos en los bosques: éste es el efecto de filtrado de las copas de los árboles
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es el denominado «efecto peine» o filtrado. Este fenómeno explica cómo las copas de los árboles actúan como trampas naturales para los microplásticos suspendidos en la atmósfera. Estos son algunos de los datos más destacados del proceso de acumulación en el suelo de estas sustancias:
- Captura atmosférica: las hojas interceptan las partículas, que se adhieren a su superficie cerosa protectora.
- Transporte natural: la lluvia y la caída de las hojas en otoño trasladan los fragmentos desde las copas hasta el suelo.
- Incorporación al subsuelo: la descomposición de la materia orgánica y la actividad de los organismos edáficos facilitan su penetración en capas más profundas.
Este mecanismo convierte a los bosques en indicadores eficaces de la contaminación atmosférica difusa.
Impacto de los microplásticos en los bosques y su amenaza para el medioambiente y la salud
El descubrimiento llega en un momento crítico para la naturaleza. Los bosques ya se enfrentan a las consecuencias del cambio climático, y la acumulación de microplásticos supone una presión adicional sobre su equilibrio ecológico. Estos resultados subrayan la necesidad de comprender mejor el impacto de los contaminantes emergentes en los ecosistemas forestales.
Además, el estudio confirma el transporte global de plásticos a través del aire que respiramos, lo que implica riesgos potenciales para la salud humana. La presencia de estas partículas en entornos remotos refuerza la urgencia de adoptar medidas internacionales para reducir la contaminación ambiental.