Geología

En 1939 un agricultor apuntaló la puerta de su granero con una roca: 79 años después, descubren que es un extraño meteorito de hierro valorado en unos 88.000 €

Dos meteoros cruzan un cielo nocturno con la Vía Láctea sobre un paisaje de rocas y pastizales. Foto: Magnific - @Vecstock
Dos meteoros cruzan un cielo nocturno con la Vía Láctea sobre un paisaje de rocas y pastizales. Foto: Magnific - @Vecstock
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Durante décadas, una roca de algo más de 10 kilos sirvió de tope para la puerta de un granero en una granja cercana a Edmore, en el estado de Michigan (Estados Unidos).

No obstante, en 2018, una geóloga de la Universidad Central de Michigan comprobó que era un meteorito de hierro.

¿Cómo terminó un meteorito de hierro como tope de la puerta de un granero en Michigan?

Según la ficha oficial del Meteoritical Bulletin, la pieza recibió el nombre oficial de Edmore. Se trata del registro de la Sociedad Meteorítica, que recoge los meteoritos aprobados por su comité de nomenclatura, que dio el visto bueno a la roca el 1 de enero de 2019 y la clasificó como un meteorito de hierro del grupo IIIAB.

En esa misma ficha mencionan que la caída de la roca habría tenido testigos y que el meteorito se recuperó en una granja de Michigan, supuestamente en 1939. Desde entonces, sirvió como tope para la puerta del granero. El primer dueño le habría contado esa anécdota tras venderle la granja.

Según la cadena local FOX 17, el vecino de Grand Rapids se hizo con la roca cuando la granja se vendió en 1988. Años después, cuando se vendió otra vez la propiedad, se llevó el meteorito consigo.

En 2018, ese propietario se entusiasmó con las noticias sobre cazadores de meteoritos que vendían fragmentos de la caída de enero en la zona de Detroit. Así, llevó la roca «por curiosidad» a Monaliza Sirbescu, profesora del Departamento de Ciencias de la Tierra y Atmosféricas de la Universidad Central de Michigan (CMU).

Monaliza Sirbescu, geóloga de la Universidad Central de Michigan, sostiene el meteorito de Edmore. Foto: Universidad Central de Michigan
Monaliza Sirbescu, geóloga de la Universidad Central de Michigan, sostiene el meteorito de Edmore. Foto: Universidad Central de Michigan

«Después de 18 años, por primera vez un meteorito real llegó a mi puerta. Lo trajo este señor y en minutos, en segundos, supe que era uno de verdad», explica Sirbescu en un vídeo de la Universidad Central de Michigan.

Tras la verificación del Smithsonian, la universidad estimó el valor de la roca en unos 100.000 dólares (unos 88.000 euros), según la misma cadena. La CMU la presentó además como el sexto meteorito más grande de los hallados en Michigan.

¿Qué significa que el meteorito de Michigan sea un hallazgo con caída dudosa?

La Sociedad Meteorítica distingue entre caídas y hallazgos, según un documento de su comité de nomenclatura. Si alguien (una persona o un dispositivo) presenció alguna parte de la llegada del meteorito, se habla de caída. Si nadie la presenció, el ejemplar se considera un hallazgo. Desde diciembre de 2014, el comité reparte los casos en cinco categorías.

El meteorito de Edmore está en la cuarta, que es la de hallazgo con caída dudosa. Esta etiqueta corresponde a los meteoritos que llegan con información que podría conectarlos con una caída, pero con un alto grado de duda sobre ese vínculo o sobre las propias observaciones del suceso.

El meteorito de Edmore, apoyado sobre una base de piedra. Foto: Universidad Central de Michigan
El meteorito de Edmore, apoyado sobre una base de piedra. Foto: Universidad Central de Michigan

En estos casos, el comité aplica un criterio conservador. Publica la pieza como hallazgo, junto con la información disponible, para que los investigadores saquen sus propias conclusiones.

Lo que revelaron los análisis del meteorito de hierro de Michigan

La CMU envió una muestra para su clasificación a la curadora Cari Corrigan, del Departamento de Ciencias Minerales del Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian, en Washington. El Smithsonian conserva hoy el ejemplar de referencia, un fragmento de 34 gramos, y la masa principal sigue en la Universidad de Michigan.

El primer análisis en la CMU, según explica Sirbescu en el vídeo, arrojó un 88,5 % de hierro y un 11,5 % de níquel. Sin embargo, la medición posterior en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), recogida en la ficha, situó el níquel en 89,1 miligramos por gramo, cerca del 9 %.

Por dentro, la roca es una octaedrita media, con láminas metálicas de unos 0,8 milímetros. También contiene granos de un mineral llamado schreibersita de hasta 4 milímetros, muy fracturados. Una costra de fusión de color marrón claro cubre parte de la superficie.

El grupo IIIAB reúne 368 meteoritos de hierro aprobados. De los 2.141 meteoritos que recoge el número 108 del Meteoritical Bulletin, aprobados en 2019, solo 27 eran de hierro. Edmore figura además como uno de los 12 meteoritos aprobados de Michigan.

«Tengo en mis manos esta roca espacial que nos cuenta tanto sobre los orígenes del universo en su historia más temprana», afirma Sirbescu en el vídeo de la universidad.

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