En 1902 lo plantaron para frenar la erosión de las costas de Hawái: nadie vio venir que 124 años después sería un dañino árbol invasor que expulsa a las aves autóctonas
Hawái plantó el mangle rojo en la costa para frenar la erosión costera.
En 1949 llevaron 5 gatos a una isla para controlar una plaga de ratones
En 1807 el capitán de un barco abandonó cerdos en una isla y ahora...
En 1825 plantaron este árbol para alimentar a la población pero es una plaga

En 1902, las autoridades de Hawái plantaron el mangle rojo (Rhizophora mangle) en la costa de Molokai para frenar la erosión costera. Hoy, 124 años después, es una especie invasora que degrada humedales y amenaza a las aves autóctonas del archipiélago.
El Departamento de Tierra y Recursos Naturales de Hawái (DLNR) advierte que el manglar avanza hoy sobre cursos de agua y humedales del estado, obstruye el flujo natural del agua y aumenta el riesgo de inundaciones en las zonas afectadas.
Antes de esa introducción, Hawái carecía casi por completo de plantas vasculares marinas nativas, según una investigación publicada en la revista científica Marine Ecology Progress Series. El mangle rojo se propagó primero en Molokai, donde hoy forma el rodal más extenso y antiguo del archipiélago, y llegó después a Kaneohe Bay, en Oahu, hacia 1930.
Los cambios que el mangle rojo provoca en los sedimentos de Molokai
Los sedimentos bajo el manglar tienen grano más fino, mayor carbono orgánico y mayor salinidad en el agua intersticial que los bancos de arena sin vegetación, según la comparación que hicieron los investigadores Amanda Demopoulos y Craig Smith en Kaneohe Bay y Molokai. Esas raíces aéreas, además, funcionan como una superficie nueva para la vida marina que antes no existía en el litoral hawaiano.
Distintos percebes y esponjas introducidos, como el percebe Chthamalus proteus, colonizaron las raíces del árbol. Demopoulos y Smith hallaron densidades más altas de fauna marina no nativa en los manglares que en los bancos de control, una señal de que el mangle rojo facilita la persistencia de especies foráneas en Hawái.

¿Qué hábitat nuevo crea el mangle invasor en la costa de Molokai?
Otra investigación del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), liderada por el biólogo Bryan Nakahara, halló abundancias mucho más altas de macrofauna en los sitios de manglar que en los bancos de arena vecinos. Entre las especies detectadas aparecen el cangrejo de manglar introducido Scylla serrata y el gobio nativo Bathygobius cocosensis.
Los ejemplares que Nakahara y su equipo hallaron en el manglar eran, en promedio, más pequeños que los de los bancos de arena, lo que sugiere que el árbol funciona además como una guardería para especies juveniles. Para los autores, el manglar introducido representa un hábitat completamente nuevo en el litoral de Hawái.
La cigüeñuela hawaiana, el ave amenazada que pierde terreno frente al mangle
La cigüeñuela hawaiana, un ave acuática en peligro de extinción, suele alimentarse en los bancos de arena y en el borde marino del manglar, pero evita entrar entre sus raíces. La expansión del árbol le resta, en la práctica, superficie disponible para buscar alimento.
Los bosques de manglar, además, dan refugio a depredadores introducidos de aves acuáticas, como ratas, mangostas y garcetas bueyeras. El DLNR señala que estas aves nativas dependen de humedales libres de manglar para anidar y alimentarse.
¿Por qué el mangle rojo se expande sin control en las costas de Hawái?
Hawái carece de los cangrejos que en otras regiones comen las semillas del manglar y frenan su expansión, según Marine Ecology Progress Series. Sin esos depredadores naturales ni herbívoros que compitan con la planta, el árbol se propaga sin control real.
Otro estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), firmado por los investigadores K. W. Krauss y J. A. Allen, explica el motivo biológico. Con salinidad y luz altas, el mangle rojo asimila carbono con más eficiencia y crece más rápido que Bruguiera sexangula, la otra especie que Hawái introdujo en 1922.
La eliminación del mangle en marcha en Kailua, Oahu
Actualmente, el DLNR ya trabaja para revertir parte del daño. Un proyecto en Kailua, en Oahu, retira mangle de unos 3 kilómetros de arroyos y humedales alrededor de Kawainui Marsh, con financiamiento de la Fundación Nacional para la Pesca y la Vida Silvestre y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
Los voluntarios retiran a mano plántulas y propágulos del mangle rojo, y replantan especies nativas para evitar que el árbol vuelva a ocupar el terreno.
«Eliminar el mangle invasor es esencial para restaurar la salud y función de estos humedales», explica Lailan Uy, bióloga de la División de Silvicultura y Vida Silvestre de Hawái (DOFAW).
La revista Marine Ecology Progress Series advierte que el avance del manglar amenaza a cerca de 500 especies endémicas marinas y estuarinas del archipiélago.