En el 2000 Bruce Willis compró un terreno de casi 3 hectáreas en el Caribe y construyó un paraíso; años después lo vendió por 27 millones de dólares
El actor compró en 2000 un terreno virgen de casi tres hectáreas en la isla privada de Parrot Cay, en las islas Turcas y Caicos. Allí construyó un complejo con tres casas, cuatro piscinas y un pabellón de yoga frente al mar, que vendió en 2019
Bruce Willis vendió en 2019 por 27 millones de dólares, unos 24 millones de euros al cambio de entonces, la finca que había construido en Parrot Cay, una isla privada del archipiélago de las Turcas y Caicos, en el Caribe. La operación cerró un proyecto que el actor había iniciado casi dos décadas antes, cuando adquirió allí un terreno de unas 2,9 hectáreas en el que no había nada construido.
Willis dedicó los cuatro años siguientes a supervisar la construcción de un complejo con tres viviendas independientes de madera noble, levantadas a lo largo de 335 metros de playa de arena blanca. La casa principal, con seis dormitorios, techos altos, vigas de madera a la vista y grandes puertas de cristal abiertas al océano, ocupa el centro de la finca. A sus lados se sitúan dos villas para invitados, pensadas para que familiares y amigos tuvieran su propio espacio.
En total, las tres casas suman 12 dormitorios, 14 baños y 1.254 metros cuadrados habitables en su interior. Con las galerías cubiertas y las terrazas, la superficie supera los 3.250 metros cuadrados. Cada vivienda tiene su propia piscina, y una cuarta, para niños, se encuentra dentro de una zona de juegos vallada. El complejo incluye también un pabellón de yoga junto a la playa, una cocina auxiliar de uso profesional para servicios de catering, habitaciones para el personal y un parque infantil con un barco pirata de tamaño real.
Un rincón para la familia
Cuando la propiedad salió al mercado, Willis y su esposa, Emma Heming Willis, explicaron en un comunicado difundido por la inmobiliaria Sotheby’s International Realty por qué habían elegido el lugar. «Nos enamoramos de las Islas Turcas y Caicos en el momento en que llegamos», afirmaron. «La isla nos brindó total privacidad y nos permitió crear un espacio donde nuestra familia pudiera reunirse y crecer junta». Según diversas informaciones, la pareja renovó allí sus votos matrimoniales en marzo de 2019, poco antes de poner la finca a la venta.
Seis millones menos que el precio inicial
La casa salió a la venta en marzo de 2019 por 33 millones de dólares, unos 29,4 millones de euros, según publicó Los Angeles Times. Los agentes Nina Siegenthaler y Joe Zavaglia, de la filial de Sotheby’s en las islas, gestionaron la operación, que se cerró 6 millones de dólares por debajo de ese precio. Según la versión publicada por The Times of India, el comprador fue el empresario Mark Ein, fundador de Capitol Investment Corp. Otros medios, como la revista Forbes, atribuyen la compra a Mark y Robyn Jones, fundadores de la aseguradora Goosehead Insurance.
Pese a la rebaja, la venta se situó como la segunda operación residencial más cara registrada hasta entonces en el archipiélago, según el diario indio. El récord lo tenía una finca de Grace Bay vendida a comienzos de ese mismo año por 32,5 millones de dólares. En 2022, la propiedad volvió a salir al mercado por 37,5 millones de dólares.
Parrot Cay tiene unas 405 hectáreas y sólo es accesible en un trayecto en barco de unos 35 minutos desde Providenciales, la isla principal. Sus propietarios pueden usar los servicios del complejo gestionado por COMO Hotels and Resorts, como el spa, las cenas privadas o el servicio de mayordomo. La venta formó parte de la reorganización del patrimonio inmobiliario de la familia, que en esa época también se desprendió de una finca en Bedford, en el estado de Nueva York, y de un chalé de esquí en Sun Valley, en Idaho, mientras se trasladaba a la Costa Oeste.