Macron vuelve a llegar tarde al Palacio Real y Letizia tira de fondo de armario con un Pertegaz de historia
Emmanuel Macron ha vuelto a llegar con retraso a su cita con los Reyes durante su visita de Estado a España
La demora no ha impedido que Felipe VI y Letizia recibieran al presidente francés y a Brigitte Macron con todos los honores
Para la ocasión, la Reina Letizia ha recuperado un elegante vestido gris perla de Pertegaz

Emmanuel Macron ha vuelto a hacer esperar a los Reyes. El presidente francés y su esposa, Brigitte Macron, han aterrizado este martes en Madrid para iniciar su primera visita de Estado a España, pero lo han hecho con retraso, obligando a modificar el horario previsto para la solemne recepción en el Palacio Real. La ceremonia, inicialmente programada para las 13:15 horas, ha comenzado finalmente cerca de una hora más tarde, después de que el avión presidencial francés despegase de París con unos 45 minutos de demora. No es, además, la primera vez que el mandatario galo llega tarde a una cita con Felipe VI: en julio de 2018, durante una visita de trabajo a España, Macron se presentó con alrededor de una hora y cuarto de retraso a la cena que el Rey había ofrecido en su honor. Ocho años después, la escena se ha repetido, aunque esta vez el motivo ha sido el retraso del vuelo presidencial.
La espera, eso sí, ha quedado rápidamente en segundo plano cuando los Macron han llegado finalmente a la Plaza de la Armería. Felipe VI y la Reina Letizia han ejercido de anfitriones en una de las ceremonias más solemnes de la visita, con honores militares, himnos nacionales, una salva de 21 cañonazos, revista al batallón de honores de la Guardia Real y posterior desfile de la Compañía de Honores. El matrimonio francés ha llegado a bordo de un Rolls-Royce y, tras los saludos iniciales, las dos parejas han ocupado sus respectivos lugares en la tribuna de honor. Durante el acto también ha quedado patente la buena sintonía entre Letizia y Brigitte, que han conversado de manera distendida siempre que el rígido protocolo se lo ha permitido y han protagonizado varios gestos de cercanía.

Pero si la puntualidad de Macron ha sido uno de los detalles que ha marcado el arranque de la visita, la otra gran protagonista de la mañana ha sido la Reina Letizia y, concretamente, el vestido que ha escogido para recibir al presidente francés y a su esposa. Lejos de recurrir a un estreno, la Reina ha abierto de nuevo su armario para recuperar uno de sus diseños más especiales: un vestido de Pertegaz en color gris perla, con cuello a la caja, manga larga, corte ajustado y una gran lazada, al que las aplicaciones y bordados florales en tonos rosados y coral aportan el toque más llamativo. Una pieza elegante pero con personalidad que ha acompañado a doña Letizia durante una ceremonia en la que el protocolo y la imagen institucional tenían un peso evidente.
La elección tiene, además, un significado especial dentro de la historia de la Reina con la firma. Este vestido fue el primer diseño de Pertegaz que doña Letizia lució después del vestido de novia que Manuel Pertegaz creó para ella para su boda con Felipe VI el 22 de mayo de 2004. El diseñador turolense fue el encargado de confeccionar uno de los vestidos más importantes de la historia reciente de la Casa Real española y, años después, la Reina volvió a confiar en la firma en una etapa diferente, cuando Pertegaz comenzaba a evolucionar hacia propuestas más contemporáneas. Precisamente esa renovación de la casa permitió que sus diseños encajaran de nuevo con el estilo que Letizia había ido desarrollando desde su llegada a la Familia Real.

La primera vez que la Reina lució este diseño fue en 2019, durante las audiencias previas a los Premios Princesa de Asturias. Desde entonces, lejos de quedar olvidado en su vestidor, ha ido apareciendo en ocasiones puntuales y de especial relevancia. En abril de 2022 lo recuperó para el almuerzo celebrado con representantes del mundo de las letras y, en noviembre de 2025, volvió a ponérselo para recibir al sultán de Omán durante su visita de Estado a España. Ahora, casi un año después, el Pertegaz vuelve a salir del armario real para acompañar a Letizia en otro recibimiento de Estado, demostrando una vez más que algunas de las prendas más conocidas de su vestidor siguen teniendo recorrido muchos años después de su estreno.
El vestido resulta especialmente apropiado para una ocasión como esta porque consigue combinar la formalidad que exige una recepción de Estado con uno de los elementos que más identifican el estilo de la Reina: la recuperación de prendas que ya forman parte de su particular archivo de moda. Sus bordados florales y la gran lazada hacen que sea una pieza reconocible sin necesidad de recurrir a excesos, mientras que el tono gris perla mantiene la sobriedad necesaria para un acto institucional. Letizia ha dejado así que el diseño sea el auténtico protagonista del estilismo, una estrategia que ha repetido en numerosas ocasiones cuando recupera prendas de su armario para citas de máxima relevancia.
Para completar el look, la Reina ha escogido unos zapatos negros destalonados de Massimo Dutti y ha mantenido las joyas en un segundo plano. Ha recurrido a unos pequeños pendientes de diamantes y a dos de sus anillos más habituales, el de Karen Hallam y el de Coreterno, que forman parte desde hace tiempo de sus accesorios recurrentes. El resultado ha sido un estilismo elegante y reconocible que ha contrastado con el conjunto rosa empolvado elegido por Brigitte Macron, quien ha apostado por un vestido midi de corte recto acompañado de un abrigo a juego y unos stilettos en tono nude.

Más allá de los looks, el encuentro ha dejado también varias imágenes de complicidad entre los cuatro protagonistas. Letizia y Brigitte han estado conversando durante buena parte de la ceremonia y han intercambiado gestos de cariño, mientras Felipe VI y Emmanuel Macron cumplían con el programa oficial. Tras el desfile de la Guardia Real, los Reyes han acompañado al matrimonio francés hasta el Palacio de la Zarzuela, donde estaba previsto un almuerzo privado antes del encuentro de trabajo entre Felipe VI y el presidente francés. La jornada tendrá su broche de oro esta noche con la cena de gala en el Palacio Real, donde ambos matrimonios volverán a encontrarse y donde el vestidor de la Reina volverá a convertirse, inevitablemente, en uno de los focos de atención.