De Johannesburgo a Nueva Jersey: así levantó Rodrigo el Mundial de España
Del beso de Iker en Johannesburgo al cielo de Nueva Jersey con Rodrigo Hernández
El capitán lideró a una Selección que volvió a conquistar el planeta 16 años después
¡Reyes del mundo!

Dieciséis años después de que Iker Casillas levantara la primera Copa del Mundo en Johannesburgo, otro capitán español escribió su nombre con letras de oro en la historia. Rodrigo Hernández alzó el trofeo más deseado del fútbol en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y se convirtió en el segundo futbolista que levanta un Mundial con el brazalete de España. Del cielo de Sudáfrica al de Estados Unidos. De Iker a Rodri. Dos generaciones unidas por una misma imagen que ya pertenece para siempre al patrimonio del deporte español.
Tras ser nombrados uno a uno cada campeón del mundo español, Rodrigo se acercó al podio, recogió su medalla, besó la copa más bonita del planeta, se fue junto a sus compañeros y Trump e Infantino le acercaron el preciado tesoro, que levantó lleno de emoción junto a sus compañeros. Luego, llegaron los reyes, la Princesa y la Infanta para sumarse a una celebración a la altura.
El centrocampista del Manchester City simbolizó durante todo el campeonato el carácter de esta Selección. Tras superar la grave lesión de rodilla que le apartó durante meses de los terrenos de juego, regresó para liderar a un equipo que ha dominado el Mundial de principio a fin. Dentro y fuera del campo ejerció como la voz del vestuario, el equilibrio del centro del campo y el líder silencioso de un grupo que jamás perdió la calma ni siquiera en la final frente a Argentina. Cuando el árbitro señaló el final, fue el encargado de ser el primero en tocar el Mundial y levantarlo al cielo de Nueva Jersey.
La conquista tuvo además un enorme valor simbólico. Rodri recoge el testigo de Casillas como capitán campeón del mundo y encarna el relevo natural de una generación irrepetible. Si en 2010 fue el guardameta quien levantó la Copa tras el inolvidable gol de Andrés Iniesta, en 2026 ha sido el mediocentro quien ha guiado a una nueva hornada de futbolistas hacia la gloria. La imagen de Rodri besando el trofeo y elevándolo ante miles de aficionados españoles ya forma parte de la historia del deporte nacional y será recordada durante décadas como el momento en el que España volvió a conquistar el mundo.