Absuelto un conductor tras ser cazado a 228 km/h. ¿Cómo lo ha hecho?
Ser cazado por un radar de velocidad a 228 km/h e irte de rositas es prácticamente imposible. O lo era, según un caso del que ahora hemos tenido constancia. Los hechos sucedieron en junio de 2017, cuando el conductor de un Volkswagen Golf fue cazado a esta velocidad mientras circulaba por la autovía A-62. Una vez registró el radar el exceso -de 108 km/h-, la Guardia Civil dio el alto al individuo con el fin de proceder a su detención, pues estamos hablando de un delito contra la seguridad vial que lleva aparejado una multa de 1.620 euros y la retirada del carnet de conducir.
La clave de todo este asunto la tiene la pregunta formulada por los agentes cuando dieron el alto al coche, algo que sucedió 40 kilómetros más adelante de donde se produjo la infracción y más de una hora después. “¿Sabe usted por qué le hemos parado?”. Éstas fueron las palabras del agente, que seguro que más de uno de vosotros ha oído exactamente así en alguna ocasión. El conductor respondió de una forma tibia, pero asumiendo la culpabilidad que se le presuponía. Una vez detenido, nuestro protagonista, que viajaba con su pareja, se acogió a su derecho de no declarar ante la Guardia Civil.
Todo esto nos lleva al juicio rápido que se celebró, siendo condenado por el juez a pesar de afirmar que no era él quien conducía en ese momento. La versión del acusado indicaba que su pareja era la que conducía, habiendo realizado el cambio de conductor en un pueblo de camino. Como el radar en cuestión no captó el rostro de quien iba al volante, solamente las preguntas de la Guardia Civil y las respuestas de este señor quedaban como pruebas, admitidas en un primer momento.
No contentos con la sentencia por parte del acusado, el caso acabó con una apelación de la que el infractor sí que salió airoso. ¿Por qué? Porque la Audiencia Provincial de Salamanca determinó que los agentes habían vulnerado la presunción de inocencia del conductor al coaccionarle con su forma de preguntar. De esta manera, la principal prueba que culpaba a nuestro protagonista quedaba anulada. Era entonces su palabra contra de los agentes. En estos casos, por ley, la razón cae del lado del acusado. Y es que, en este caso, aunque la Audiencia cree firmemente que estaba ante el infractor, el haberle exigido durante el juicio que identificase al otro conductor le convertía en inocente. En definitiva, una situación que, por un detalle aparentemente nimio, ha acabado por convertirse en un precedente, cuanto menos, interesante.
Lo último en Motor
-
Guerra entre los inventores de la baliza y la DGT: Netun culpa al Gobierno del fracaso de la V16 y sus bajas ventas
-
La empresa que inventó la baliza V16 entra en preconcurso pese a recibir 2,2 millones en ayudas del Gobierno
-
Mientras millones de conductores circulan sin saberlo, la DGT lleva semanas instalando nuevas señales en las carreteras
-
El coche que menos problemas da en España, según los expertos en mecánica
-
La emoción de las primeras veces: por qué conducir un eléctrico es más sencillo de lo que imaginas
Últimas noticias
-
El carguero ruso hundido cerca de Cartagena en 2024 iba a Corea del Norte y llevaba dos reactores nucleares
-
Albiol pilla a los cachorros de ERC
-
Israel se impone al boicot en Eurovisión y pasa a la final entre abucheos y protestas
-
Marc Giró ante Rufián en directo: «Me estás poniendo cachondo»
-
Florentino Pérez, blanco y en botella