Si tu perro mete su cabeza entre tus piernas, no te está diciendo que te quiere: veterinarios expertos explican que está buscando tu atención
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Es habitual que algunos perros, en determinadas circunstancias, metan la cabeza entre las piernas de sus dueños. Aunque este gesto puede responder a diferentes razones según la situación, en muchas ocasiones está relacionado con la búsqueda de atención, protección o contacto. Incluso puede hacerlo porque espera recibir comida o alguna recompensa. En otros casos, el comportamiento aparece cuando el animal se enfrenta a situaciones que le generan miedo, estrés o inseguridad, tratando de buscar un pequeño refugio que le transmita tranquilidad y seguridad.
Pero este comportamiento también puede tener un componente emocional. Los perros pueden percibir cambios en el estado de ánimo de sus dueños y, en algunos casos, pueden acercarse y buscar contacto cuando detectan tristeza, preocupación o nerviosismo. De esta manera, el gesto puede servir tanto para que el animal se sienta protegido como para reforzar el vínculo y ofrecer compañía a su persona de confianza.
¿Por qué el perro mete su cabeza entre tus piernas?
Al igual que ocurre con las personas, cada perro responde de una manera diferente ante determinadas situaciones, estímulos y comportamientos de quienes forman parte de su entorno. Por eso, no todos interpretan de la misma manera las voces, los gestos o las actitudes de sus dueños. En algunos casos, el animal puede acercarse a su persona de confianza y colocar la cabeza entre sus piernas. Según explican los expertos, este comportamiento está muy relacionado con cómo se siente el perro en ese momento.
Cuando busca refugio de esta manera, puede estar experimentando miedo, inseguridad o ansiedad. Ante un ruido fuerte, una situación desconocida o cualquier estímulo que le resulte amenazante, acercarse a su persona de confianza puede hacerle sentir a salvo. Para ayudar al animal en esos momentos, una de las principales recomendaciones consiste en intentar desviar su atención del estímulo que está provocando esa reacción.
Sin embargo, esconderse o acurrucarse entre las piernas de su dueño no siempre está relacionado con el miedo. En ocasiones, el perro simplemente puede estar buscando contacto físico, caricias o atención. La diferencia se encuentra el resto de su lenguaje corporal; un perro asustado puede mostrar otras señales de incomodidad, mientras que uno que busca cariño suele presentar una actitud más relajada y receptiva.
También puede tratarse de una conducta que el perro ha aprendido con el tiempo. Si al colocar la cabeza entre las piernas recibe caricias, atención o una respuesta cariñosa, es normal que vuelva a hacerlo al asociar ese gesto con una experiencia positiva. En perros sociables, repetir esta conducta no significa que esté manipulando a su dueño ni que exista ningún problema: simplemente es una de sus formas habituales de buscar contacto y reforzar el vínculo con su persona de confianza.
Cómo saber si tiene miedo
Cuando un perro siente miedo, puede manifestarlo de formas muy diferentes y algunas pasan desapercibidas. Además de buscar refugio o esconderse, existen señales físicas y conductuales que pueden indicar que está atravesando un momento de estrés o inseguridad.
La tensión muscular, los temblores o incluso quedarse completamente inmóvil son algunas de las respuestas más habituales ante un miedo intenso. El animal puede bloquearse mientras intenta valorar si existe algún peligro. También es frecuente que busque un lugar donde sentirse protegido. Puede esconderse debajo de muebles, acercarse a su dueño o intentar alejarse del estímulo que le provoca temor.
Las orejas hacia atrás o pegadas a la cabeza constituyen otra señal clara. Del mismo modo, caminar con la cabeza baja, mantener el cuerpo encorvado o adoptar una postura más pequeña de lo habitual puede revelar que no se siente seguro. También pueden adoptar posturas de sumisión, especialmente cuando perciben una amenaza por parte de otro perro. En otros casos, la reacción será intentar escapar y buscar rápidamente un lugar que consideren seguro.
Otro signo muy reconocible es esconder la cola entre las patas o mantenerla completamente baja. A ello pueden sumarse bostezos repetidos, relamidos, ojos entrecerrados o encogerse, comportamientos que ayudan al animal a gestionar una situación que le genera incomodidad.
«Los perros suelen mostrar su incomodidad mediante distintas reacciones. Estornudar, bostezar excesivamente, lamerse los labios, mirarte fijamente a los ojos, o ponerse rígido, son algunas de ellas. Tu perro puede bostezar simplemente porque está cansado o tiene sueño, aunque también podría hacerlo cuando se enfrenta a una situación inesperada, y no sabe cómo reaccionar. El estornudo suele responder a las mismas causas o motivos a las que estamos sometidas las personas, es decir, a un reflejo natural del tracto respiratorio desencadenado por una sustancia irritante. Tu perro te mirará fijamente a los ojos para intentar entender mejor alguna de tus actitudes o sensaciones, aunque también puede sentirse incomodado si tú lo miras fijamente. La postura rígida de su cuerpo acostumbra a estar asociada a la alerta, entendida como la presencia de estímulos de los que tu perro desconfía», explican desde Purina.