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Los expertos alertan: si ves esto en tu gato, llévalo al veterinario cuanto antes (sobre todo si es macho)

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Conocer ciertos patrones de comportamiento de tu felino puede salvarle la vida, sobre todo cuando se trata de problemas urinarios. Existe un conjunto de patologías denominadas Enfermedad del tracto urinario inferior felino (FLUTD), que afectan directamente a la vejiga y la uretra de tu gato.

La American Veterinary Medical Association (AVMA) explica que, aunque cualquier ejemplar puede padecerla, los machos de mediana edad, con sobrepeso, que realizan escaso ejercicio físico o carecen de acceso al exterior son más propensos.

Por eso, identificar los síntomas a tiempo resulta vital para evitar complicaciones fatales. Mudanzas, cambios en la rutina o una convivencia tensa actúan como detonantes del FLUTD. Según la información de la AVMA, el estrés incrementa notablemente la posibilidad de desarrollar estos cuadros clínicos. Por ello, vigilar el comportamiento de gato macho frente a su bandeja sanitaria se convierte en la mejor herramienta de prevención indispensable.

¿Qué hacer si notas comportamientos extraños en tu gato?

La señal de alarma principal aparece cuando el animal muestra dificultad para orinar o acude de forma compulsiva al arenero para expulsar apenas unas gotas. Esta conducta, que a menudo se confunde con estreñimiento, advierte en realidad un problema en el sistema urinario. Cuando esto ocurre, no dudes en ir a una consulta. El veterinario debe evaluar la condición de tu gato.

Si tu gato emite maullidos de dolor durante el proceso o si dedica un tiempo excesivo a lamerse la zona genital, son acciones que podrían indicar un malestar agudo. Además, la presencia de sangre en la orina o el hecho de que el animal comience a orinar lejos de su sitio habitual son otros motivos de peso para acudir a consulta.

En el caso de los gatos machos, la situación se torna mucho más grave si existe una obstrucción uretral. Al poseer una uretra más larga y estrecha, los gatitos machos son propensos a sufrir bloqueos por cálculos o tapones de moco. Si el gato no consigue orinar, las toxinas retornan a los riñones y pueden provocar un fallo multiorgánico y la muerte en un plazo de 24 a 48 horas.

¿Cuáles son las causas más comunes de la enfermedad urinaria felina?

Entre los motivos más frecuentes que encuentran los especialistas destacan los siguientes puntos:

El diagnóstico suele ser complejo y requiere pruebas de pH, análisis de cristales en orina o incluso radiografías.

Para tratar estas afecciones, los expertos pueden recomendar desde cambios estrictos en la dieta, como unas croquetas de disolución, hasta intervenciones quirúrgicas, como la uretrostomía perineal. Esta cirugía busca ensanchar la salida de la uretra para minimizar futuros episodios de bloqueo que pongan en riesgo la vida del felino.

¿Cómo mantener la salud urinaria de tu gato en buenas condiciones?

Tener el número de bandejas sanitarias adecuado en casa evita muchas complicaciones. La norma que siguen los expertos es simple: siempre hay que tener una bandeja más que el total de gatos que vivan en el domicilio. Por ejemplo, si hay dos gatos, debes tener tres areneros. No te olvides de limpiar la bandeja al menos dos veces por jornada, porque el animal suele retener la orina si encuentra el arenero sucio, lo que agrava cualquier patología.

Además, el acceso a agua fresca de forma constante y el juego diario resultan fundamentales para que el gato mantenga un peso saludable. En las casas donde conviven varios felinos, conviene separar los puntos de alimentación y las zonas de descanso. Esto ahorra peleas por el territorio que estresan al animal. Asegúrate de que tu gato tenga sitios para esconderse y estar tranquilo.