El mejor pueblo para recorrer a pie a 87 km de Madrid: tiene 47 vecinos y conserva la arquitectura tradicional del medievo
En la Sierra Norte de Madrid descansan algunos de los municipios menos conocidos de la Comunidad, con una arquitectura que apenas ha cambiado desde la Edad Media. Y es particularmente en esa franja serrana donde uno se topa con el mejor pueblo para recorrer a pie de toda la provincia.
Este se sitúa a 87 kilómetros de Madrid, a 1.062 metros de altitud, y apenas figura en los circuitos turísticos habituales. Con poco más de cuatro decenas de vecinos empadronados, su núcleo urbano ha permanecido casi intacto durante siglos. Desde luego, parece ser uno de esos destinos que los aficionados al senderismo y al turismo rural descubren por casualidad.
¿Cuál es el mejor pueblo para recorrer a pie de la Sierra Norte de Madrid?
El municipio en cuestión es Madarcos, una localidad de 47 vecinos en la comarca de la Sierra del Rincón que figura entre los pueblos menos poblados de la Comunidad de Madrid.
Su nombre aparece con frecuencia en foros de senderismo: el casco urbano tiene una escala tan reducida que puede explorarse en su totalidad a pie en poco más de una hora, sin necesidad de coche ni de itinerarios marcados.
En lo que respecta a la localidad, esta se asienta en las estribaciones de Somosierra, a 1.062 metros de altitud, y pertenece a la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón, una figura de protección de la Unesco ampliada en junio de 2022. Esa condición protege tanto el entorno natural como el tejido arquitectónico del pueblo, lo que explica en parte su estado de conservación.
El elemento más reconocible del núcleo es la iglesia parroquial de Santa Ana, construida en el siglo XVII, que preside la plaza principal y sirve de referencia para orientarse durante el paseo. Alrededor, las viviendas de una sola planta con tejados a dos aguas, las tapias de piedra y los corrales cerrados reproducen el esquema típico de las aldeas de montaña surgidas tras la Reconquista.
El origen de Madarcos se remonta a las repoblaciones medievales de los piedemontes de Somosierra. Como otros pueblos de la Sierra del Rincón, surgió probablemente como asentamiento de pastores en los primeros siglos de la Baja Edad Media.
No hay documentación precisa sobre su fundación, pero la disposición del casco y los materiales de las edificaciones más antiguas hablan de una historia que arranca varios siglos atrás.
¿Por qué Madarcos es considerado el mejor pueblo para recorrer a pie?
El atractivo de Madarcos no reside en un monumento concreto, sino en la suma de sus partes. Las casas de granito y pizarra, muchas de ellas rehabilitaciones de antiguos establos, mantienen la volumetría y los materiales originales.
Y aquí, no hay reformas que rompan la continuidad visual: la mayoría conserva su planta original sin añadidos que distorsionen la lectura del conjunto.
En tanto, las fuentes distribuidas por el recorrido sirven tanto de referencia histórica como de punto de descanso. En los últimos años, el pueblo incorporó dos murales de arte urbano a cargo de los artistas Sojo y Virginia Bersabé, integrados en las fachadas de piedra sin estridencia.
El municipio también cuenta con una «ruta emocional» diseñada para descubrir los secretos del lugar, que combina arquitectura, paisaje e historia local.
Buena parte de las viviendas del casco son rehabilitaciones de corrales y establos que han conservado su esencia. Esa continuidad material es lo que convierte a Madarcos en uno de los pocos pueblos de la sierra donde la arquitectura tradicional sigue siendo el lenguaje dominante del paisaje urbano, sin competencia de bloques ni de reformas ajenas al estilo original.
Rutas por el entorno de Madarcos y cómo llegar desde Madrid
Y ojo, porque no hace falta limitarse al casco. El entorno inmediato ofrece varias rutas de senderismo, entre las que destacan el Circular Campadales, el camino de los Madarquillos y el llamado ‘Camino del Anillo’.
El río Madarquillos, que nace en la sierra de La Acebeda y atraviesa el término municipal, articula buena parte de los recorridos y aporta vegetación de ribera al paisaje.
Los picos más cercanos, el cerro Quiñones (1.324 metros) y el pico de la Dehesilla (1.316 metros), son accesibles desde el propio pueblo para quienes quieran ampliar la jornada. La altitud de partida, a 1.062 metros, reduce el desnivel necesario y hace estos ascensos asequibles para senderistas sin experiencia avanzada.
Desde Madrid, la forma más directa de llegar es por la autovía A-1 hasta el kilómetro 87, seguida de la carretera M-137. También hay conexión en autobús con las líneas 191B (Buitrago del Lozoya-Somosierra) y 196 (Plaza de Castilla-La Acebeda), operadas por ALSA.
Por último y no menos importante, Madarcos no tiene tienda, gasolinera ni farmacia, por lo que conviene llegar con agua y provisiones suficientes para la jornada.