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Apellidos

Si eres de Madrid y tienes estos apellidos vienes de los gitanos y no hay discusión

Algunos de los apellidos más populares en Madrid, tienen origen en el pueblo gitano

Los apellidos españoles están divididos en cuatro tipos que casi nadie conoce

Si tu apellido está en esta lista eres 100% español

En Madrid conviven personas que son propiamente de la ciudad, pero también de otros muchos orígenes. Y es que desde siempre, la capital (y de hecho toda la Comunidad) ha recibido a extremeños, andaluces, manchegos, gallegos, vascos, castellanos, inmigrantes de medio mundo y, por supuesto, familias de gitanos que llevan aquí siglos. Eso se nota en la forma de hablar, en las costumbres y, aunque no siempre reparemos en ello, también en los apellidos.

A lo largo del tiempo, algunos linajes han ido asociándose a determinados grupos culturales. De este modo, igual que hay apellidos que tiene un origen árabe, o que recuerdan a la nobleza castellana, hay otros que aparecen con frecuencia en documentos históricos vinculados al pueblo gitano. No significa que la persona que los lleve descienda necesariamente de una familia calé; simplemente son apellidos que aparecen de forma repetida en archivos del siglo XVIII. Y lo curioso es que muchos madrileños los llevan sin saberlo. Y de ahí nace la pregunta que muchos se plantean: ¿qué apellidos de Madrid relacionan con el pueblo gitano y por qué?

Si eres de Madrid y tienes estos apellidos vienes de los gitanos

La comunidad gitana, caló o calé, llegó a la Península hace aproximadamente seis siglos. Fueron asentándose en distintas regiones, y Madrid no fue una excepción. De hecho, en los barrios antiguos de la capital encontramos rastros documentales de familias gitanas desde hace siglos. Su presencia ha sido constante pese a los periodos más difíciles, como las leyes restrictivas del XVIII.

Con el tiempo, estas familias dejaron huella en su forma de vivir, en el arte, en los oficios tradicionales y, por supuesto, en los registros civiles y parroquiales. Y ahí es donde entran en juego los apellidos. Y es de las misma manera que un García puede tener origen vasco, castellano o leonés, algunos apellidos muy comunes también aparecen una y otra vez en documentos relacionados con familias gitanas.

El archivo que permitió reconstruir parte del linaje gitano

La pista principal llega gracias a la Real Pragmática de 1783, una norma que obligó a registrar a miles de familias gitanas en toda España. El objetivo era controlar sus desplazamientos y regular su situación legal, pero, con el tiempo, ese documento ha terminado siendo una fuente fundamental para genealogistas y antropólogos.

En ese registro aparecen más de 12.000 familias. Y entre sus nombres figuran muchos apellidos que hoy cualquiera podría llevar sin tener idea de su pasado. Es importante dejar claro sin embargo, que tener uno de estos apellidos no demuestra nada por sí mismo. Sólo  indica que quienes quieren investigar su historia familiar disponen de un punto de partida interesante.

Los apellidos que aparecen asociados al pueblo gitano

La lista que se ha reconstruido en los últimos años incluye apellidos que, a simple vista, no llaman la atención. Algunos son tan comunes en España que resulta imposible atribuirles un único origen. Sin embargo, todos ellos aparecen de forma reiterada en los registros calés del siglo XVIII.

Los más citados son estos:

Muchos madrileños llevan uno o varios, lo que no debería sorprender a nadie. Son apellidos profundamente extendidos por toda la península. Lo interesante es que, para quienes investigan sus raíces, ofrecen una pista: ese apellido aparece en documentos históricos donde figuran familias gitanas.

Una comunidad con identidad propia que se mantiene viva

Hoy se calcula que la población gitana española ronda las 650.000 personas. En Europa la cifra supera los 12 millones. Y aunque la diversidad interna es enorme, hay elementos culturales que sí se han conservado de forma reconocible.

Uno de ellos es la lengua. El romaní es el idioma de origen, pero en España se creó el caló, una variedad que mezcla vocabulario romaní con estructura del castellano. Es una lengua que ha ido perdiendo hablantes, pero que aún se conserva en expresiones cotidianas, en el flamenco o en determinadas zonas del sur.

También es curiosa la etimología de la palabra gitano. Se usa sólo en español, porque en otros países se habla de romanís, romà o zíngaros. Algunos historiadores apuntan a que gitano proviene de egiptano, porque en la Edad Media se creía que procedían de Egipto. Una confusión que, con el tiempo, acabó dando nombre a toda la comunidad.

En definitiva, Madrid, como casi todas las grandes ciudades, está construida sobre mezclas. Y eso incluye también a la comunidad gitana, que ha formado parte de la vida madrileña desde hace siglos. Por eso no es raro que muchos apellidos que hoy consideramos de toda la vida tengan también su presencia en registros históricos del pueblo calé. Al final, más que una etiqueta, estos apellidos sirven para mirar hacia atrás, a preguntar a la familia, a indagar en documentos antiguos y descubrir cuáles posiblemente sean nuestros orígenes.