Muy pocos lo saben pero éste es el origen del refrán madrileño «ser más chulo que un ocho»
El popular refrán madrileño tiene su origen en una antigua línea de tren que cruzaba la capital y que acabó convirtiéndose en un símbolo castizo
Madrid está lleno de refranes que han ido sobreviviendo durante generaciones, pero pocos son tan conocidos como «ser más chulo que un ocho». El refrán sigue utilizándose hoy para describir a personas con mucho descaro y seguridad. Sin embargo, muy pocos conocen que su origen no nació en los bares de los barrios más populares, sino en una histórica línea de metro.
El famoso tren número 8
El origen de este refrán se refiere al famoso y antiguo tranvía número 8, una línea que era muy popular y que conectaba la Puerta del Sol con la zona de La Bombilla y San Antonio de la Florida, lugares que eran muy frecuentados, ya que era donde se celebraban las verbenas madrileñas.
Durante las fiestas populares, especialmente la verbena de San Antonio, el tranvía se llenaba de personas vestidas de chulapos y chulapas, que son los trajes típicos madrileños. Los viajeros iban cantando, bromeando y exhibiendo una actitud muy segura y orgullosa, un carácter que es muy característico de Madrid. Con el paso del tiempo, se empezó a decir que los viajeros de esa línea iban «más chulos que un ocho».
¿Qué significa ser un chulo?
Aunque hoy la palabra chulo puede tener unas connotaciones negativas, que están relacionadas con ser un arrogante o un provocativo, históricamente en Madrid tenía un sentido muy diferente. El «chulo madrileño» era una figura popular ligada a los barrios más castizos, especialmente Lavapiés, Malasaña o La Latina. Se asociaba con la elegancia callejera, sentido del humor, orgullo y una forma muy particular de hablar y de comportarse, muy del estilo de Madrid.
Un refrán que ha sobrevivido
Aunque el tranvía número 8 lleva desaparecido décadas, la expresión sigue completamente viva, aunque con un significado totalmente distinto, y la mayoría de las personas no saben su significado original. Hoy se utiliza en toda España para describir a personas seguras de sí mismas, descaradas o con un estilo especialmente llamativo.