El Gobierno se hace ‘okupa’ en Madrid: no abandona la Casa Árabe pese a expirar el plazo que le dio Almeida
José Luis Martínez Almeida ha acusado al Ministerio de Exteriores de mantener una ocupación ilegal del edificio
El alcalde ha acusado a el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, de no responder a los requerimientos del Ayuntamiento

Casa Árabe ha incumplido este martes el ultimátum fijado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, para abandonar el edificio de las antiguas Escuelas Aguirre. El plazo, que vencía hoy 1 de septiembre, ha llegado sin que la institución —dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores— haya entregado las llaves del inmueble municipal que ocupa desde hace veinte años, lo que ha llevado al regidor a acusar al departamento que dirige José Manuel Albares de mantener una «ocupación ilegal».
El alcalde ha cargado este martes contra el Ministerio de Asuntos Exteriores tras la reunión del equipo de Gobierno municipal con motivo del inicio del curso político. «En estos momentos, en nuestra opinión, se está produciendo una ocupación ilegal de Casa Árabe por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores», ha afirmado Almeida, que ha acusado a Exteriores de «negar» la convocatoria del Consejo Rector del consorcio, del que forma parte el Ayuntamiento y en el que debería formalizarse el desalojo. «Frente a los requerimientos de este Ayuntamiento, no hay respuesta alguna por parte del Ministerio», ha lamentado.
Riesgo para la integridad física
El regidor ha ido más allá al advertir de «un riesgo cierto para la integridad física de las personas» por el estado del inmueble, y ha hecho «responsable directo» a Exteriores de cualquier accidente. Según Almeida, los problemas de mantenimiento han derivado en «daños estructurales» que han obligado a colocar redes para evitar la caída de elementos de aleros y cornisas.
«El Ministerio está jugando con la seguridad de las personas, con la seguridad de los trabajadores y con la seguridad de los visitantes de Casa Árabe», ha lanzado, insistiendo en que el Consistorio entrará «inmediatamente» a realizar «obras de reforma urgente y consolidación» en cuanto se produzca el desalojo.
El alcalde ha avanzado que el Consistorio ejercerá «las acciones legales que sean oportunas» para forzar la convocatoria del Consejo Rector y recuperar la posesión del edificio, y ha calificado de «verdaderamente grave» que Albares se niegue a convocarlo, órgano en el que debería formalizarse tanto la salida de la Comunidad de Madrid —que abandonó el consorcio en enero— como el propio desalojo.
Las inscripciones permanecen abiertas
Casa Árabe mantiene este martes cerrado el edificio de Escuelas Aguirre, con sus empleados teletrabajando, según ha confirmado la institución. El cierre se remonta a julio, coincidiendo con el fin del curso anterior y el periodo estival, como ocurre habitualmente todos los años por estas fechas.
Sin embargo, con el nuevo curso ya iniciado y el plazo de desalojo cumplido, la sede continúa sin reabrir sus puertas, sin que haya trascendido una fecha de vuelta a la actividad presencial. La delegada municipal de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, reconoció este lunes que el Ayuntamiento llegaba a la fecha límite «sin noticias» de la institución, aunque mantenía el plazo previsto.
Pese a los intentos del ministro Albares por revertir la decisión municipal —que le trasladó por carta y en llamadas calificadas por Exteriores como «cordiales» y «constructivas»—, la web de Casa Árabe sigue con la inscripción abierta para varios cursos del nuevo curso 2026/27, sin que haya trascendido ningún plan de traslado inminente. El Gobierno municipal, por su parte, ya prepara un plan alternativo por si el desalojo no llega a materializarse.
El conflicto no es nuevo: desde que Almeida anunciara la decisión el pasado 29 de junio, alumnos y simpatizantes de Casa Árabe se han movilizado repetidamente para pedir su continuidad en el edificio. En julio, más de medio millar de profesionales del mundo árabe firmaron una petición dirigida al alcalde reclamando la revocación de la orden. Coincidiendo con el vencimiento del plazo, los alumnos han convocado este martes una concentración a las 19.00 horas en los jardines de las Escuelas Aguirre bajo el lema Casa Árabe no se toca.
El choque enfrenta a dos administraciones dentro del propio consorcio: el Ayuntamiento, que reclama la devolución de un inmueble de su titularidad por motivos de seguridad estructural, y un Ministerio de Exteriores que, según Almeida, bloquea la vía institucional para resolverlo. Con el plazo ya agotado y sin acuerdo a la vista, el Consistorio se plantea ahora acudir a los tribunales para desbloquear una situación que, de momento, deja a Casa Árabe operando con el edificio cerrado de puertas para el público, pero sin haber hecho efectiva su salida.