Tokio 2020: inscrita por el comité olímpico su país con polémica entre sus rivales

La neozelandesa Laurel Hubbard, primera atleta transgénero en participar en unos Juegos Olímpicos

Laurel Hubbard
Laurel Hubbard, en plena competición de halterofilia. (AFP)

Laurel Hubbard, halterófila neozelandesa, hará historia este verano al convertirse en la primera atleta transgénero que participa en unos Juegos después de que el Comité Olímpico de Nueva Zelanda la haya inscrito para Tokio 2020 no sin polémica entre sus rivales.

«Me siento agradecida y humilde por la amabilidad y el apoyo que me han brindado tantos neozelandeses», expresó Laurel Hubbard, que estará en Tokio 2020 a los 43 años después de que en el año 2012  iniciara su proceso de cambio de sexo.

El Comité Olímpico de Nueva Zelanda quiso dejar muy claro que Laurel Hubbard cumple de forma estricta con los criterios de elegibilidad, tanto de la Federación Internacional de Halterofilia como del Comité Olímpico Internacional (COI) y de Nueva Zelanda, incluidos aquellos que regulan la situación de los atletas que cambian de sexo.

«Reconocemos que la identidad de género en el deporte es una cuestión muy sensible y compleja que requiere un equilibrio entre los derechos humanos y la equidad en el terreno de juego», señaló Kereyn Smith, director general del Comité Olímpico de Nueva Zelanda.

Plata en el Mundial de Halterofilia de 2017

Laurel Hubbard ganó la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de 2017 y fue sexta en 2019, tras recuperarse de una importante lesión mientras competía en los Juegos de la Commonwealth de 2018.

La haltera neozelandesa ya tenía asegurada una plaza olímpica al quedar en séptima posición en la categoría +87 kilos y  como primera haltera de Oceanía en la lista final de la Federación Internacional de Halterofilia.

El mejor registro total de Laurel Hubbard en la clasificación es de 285 kilos, lo que la coloca entre las halteras olímpicas de mayor nivel y, por tanto, tiene serias opciones de colgarse una medalla en Tokio 2020, lo que sería también un hecho histórico.

En 2015, el Comité Olímpico Internacional publicó unas pautas que permiten a cualquier atleta transgénero competir como mujer siempre que sus niveles de testosterona estén por debajo de 10 nanomoles por litro durante al menos 12 meses antes de su primera competición.

La reacción de sus rivales

A principios de este mes, cuando se supo que Laurel Hubbard competiría en Tokio 2020, la noticia generó un gran revuelo entre sus rivales, que se mostraron en contra de su participación al considerar que tiene una ventaja física evidente sobre el resto de las competidoras.

Una de las halterófilas que se mostró en contra fue la belga Anna Van Bellinghe: «Apoyo completamente a la comunidad transgénero y lo que voy a decir no proviene de un rechazo a la identidad de esta deportista. Cualquiera que haya entrenado en halterofilia sabe que esta situación es injusta para el deporte y para los deportistas».

De todas formas, el COI autorizará la participación de Hubbard, ya que su reglamento estipula que cualquier mujer transgénero puede participar si su nivel de testosterona no supera los diez nanomoles durante todo el año anterior.

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