Investigación
LA LIGA

Irancell fue señalada por pertenecer a una empresa de los ‘guardianes de la revolución islámica’

  • Francisco Rabadán/ Luis Miguel Montero

El argumento para señalar a Irancell como una empresa ligada a los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán fue para el Departamento del Tesoro de EEUU y la OTAN la presencia en su accionariado de IEDC (Irán Electronic Development Company), una empresa que pertenece a Bonyad Mostazafan o Fundación Mostazafan, el conglomerado económico iraní que depende del Estado y está presidido por los Guardianes de la Revolución Islámica. De hecho, en noviembre de 2020 Estados Unidos impuso una nueva ronda de sanciones a esta fundación que es «un inmenso conglomerado» de 160 empresas en sectores claves de Irán como economía, minería, finanzas, energía o construcción.

El listado internacional de empresas compliance (cumplimiento) que figuran en las herramientas usadas habitualmente por las grandes corporaciones internacionales aclara que Irancell fue sancionada porque el 52% es del IEDC, a su vez propiedad del estado iraní e IEDC es una de las empresas sancionadas por el Tesoro de Estados Unidos y el Gobierno británico debido al embargo decretado para las empresas iraníes donde figuran los Guardianes de la Revolución Islámica, un grupo considerado terrorista por Estados Unidos, Arabia Saudí y Bahrein.

Como Estados Unidos entendió que el IEDC posee el 51% de Irancell y esa participación es mayoritaria lo que hizo fue incluir a esta empresa dentro de las sujetas a sanción. La lista también recoge dos nombres propios, los de Mahmoud Sarabi, presidente de la compañía desde septiembre de 2020, y Bijan Abbasi Arand, director de operaciones de la misma desde febrero de 2019.

Tal y como adelantó OKDIARIO en exclusiva fue el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que vigila desde hace años a los socios de La Liga, presidida por Javier Tebas, en Irán, quien dio la voz de alarma sobre este socio de La Liga mediante un informe fechado el 26 de junio de 2020.

Los americanos investigaban entonces una transacción económica entre una empresa finlandesa llamada Anite Finland y MTN Irancell, los iraníes firmantes de tres acuerdos con La Liga entre 2017 y 2020 tal y como publicó OKDIARIO. Se trataba de investigar seis órdenes de exportaciones por parte de Anite Finland, con destino final a MTN Irancell, de componentes electrónicos por valor de algo más de 470.000 dólares. No son los únicos, ya que incluso la OTAN ha incluido a los socios de La Liga dentro de los análisis realizados dentro de sus cuadernos de Defence Strategic Communications. Tanto el Departamento del Tesoro como la OTAN concluyeron que hay un claro nexo de unión entre el temido CGRI, los Guardianes de la Revolución Islámica, y la empresa Irancell, a través del ya citado IEDC.

El informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre la transacción entre Anita Finland y MTN Irancell fue publicado en junio de 2020 y aseguraba que ese acuerdo tenía como «potencial agravante un factor consistente en las Directrices de Aplicación de Sanciones Económicas 31 C.F.R., parte 501, apéndice A». Fue refrendado por Andrea M. Gacki el 26 de junio de 2020, director de la OFAC (Office Foreign Assets Control), la Oficina de Control de Activos Extranjeros. Fue entonces cuando se incluyeron en el listado de empresas a evitar para quien quiera hacer negocios en Irán.

Por su parte, el volumen 9, de otoño de 2020, de The oficial journal of the NATO Strategic Communications Centre of Excellence recoge en su página 105 que el CGRI «afirmó su papel en la economía de las comunicaciones a través de dos importantes desarrollos de infraestructura que involucran a MTN Irancell y TCI» y continúa explicando que «MTN Irancell fue lanzada en 2005, al comienzo de la presidencia de Ahmadinejad, como una compañía de telecomunicaciones proveedora de conexiones 2G y 3G y servicio de internet inalámbrico fijo. MTN Irancell tiene un proyecto conjunto entre el grupo sudafricano MTN Group y The Iran Electronic Development Company (IEDC). Tras la oposición del CGRI a la participación extranjera en el sector estratégico de telecomunicación de Irán, IEDC negoció la propiedad del 51% de la empresa conjunta Irancell, asegurando que los militares tuvieran una participación mayoritaria en la recién formada infraestructura de telecomunicaciones».