La fundación ligada al jefe de gabinete de Illa está investigada por la compra de un Tesla, reformas y viajes de altos cargos
El jefe de gabinete de Illa, Eduard Rivas, lleva tres meses con el móvil incautado por los Mossos
La Fundación para la Inclusión Laboral (FIL) con sede en Esparraguera, municipio barcelonés de 22.600 habitantes en el Baix Llobregat, se encuentra en el centro de una investigación judicial que examina el presunto uso irregular de fondos públicos para la adquisición de un vehículo Tesla, la realización de obras en inmuebles de particulares y la financiación de viajes al extranjero de altos cargos de la entidad. Tal como adelanta OKDIARIO, todas las alertas se han encendido en esa fundación pública por los citados indicios de posible corrupción.
Fuentes pulsadas por este periódico sostienen que el anterior gerente está completamente implicado en la trama. Los actuales gestores de la fundación y de los cinco ayuntamiento de la provincia de Barcelona que la integran (Olesa de Montserrat, Esparreguera, Abrera, San Esteban Sasroviras y Collbató) esgrimen que se trata de maniobras de sus antecesores y que ya no tienen responsabilidad en los hechos de presunta malversación.
Las diligencias, instruidas por el juzgado de primera instancia número 7 de Martorell, afectan directamente a Eduard Rivas, actual jefe de gabinete del president de la Generalitat, Salvador Illa, quien fue alcalde de Esparraguera durante nueve años consecutivos, entre 2015 y 2024. El ex ministro de Sanidad mantiene su confianza en Rivas y sólo le cesará si ve indicios de corrupción aunque ya esté imputado. Como el caso está bajo secreto de sumario Illa tendrá que esperar.
La causa apunta a posibles irregularidades en los contratos de servicios de limpieza vial y mantenimiento del espacio público que el Ayuntamiento de Esparraguera adjudicó entre 2022 y 2024 a la FIL. Según la investigación, parte del dinero procedente de esos contratos públicos habría acabado sufragando gastos privados de personas vinculadas a la entidad: viajes, al menos un vehículo de alta gama de marca Tesla y obras en domicilios particulares. OKDIARIO ha podido rescatar una foto del Tesla a las puertas de la fundación.
Además de la compra de un coche Tesla tipo SUV que se usaba para intereses privados y que pudo ser sufragado con fondos de la Fundación, aparece otros dos temas: la realización de obras de reforma por parte de operarios de la Fundación FIL en casas particulares y varios viajes internacionales de Rivas y de otros cargos del PSC. Se trata de desplazamientos a destinos como Bélgica, República Dominicana y China. Pudieron ser por motivos de trabajo pero a los cuales podrían haber ido personas ajenas a la fundación.
El Tesla investigado
La pista del vehículo Tesla ha resultado especialmente escurridiza. Según fuentes conocedoras de la investigación, el coche «está puesto a nombre de la mujer» del gerente de la Fundación, lo que dificulta rastrear su adquisición en la contabilidad de la entidad. El gerente se encuentra actualmente de baja laboral y no ha comparecido en la sede de la FIL desde que estalló el caso. La baja del gerente ha complicado cualquier verificación interna: el vehículo no aparece ya en las instalaciones de la FIL.
El 15 de enero de 2026, agentes de los Mossos de Esquadra se personaron en las oficinas del Ayuntamiento de Esparraguera para recabar documentación sobre los contratos municipales objeto de investigación. Se trataría de suculentos contratos que dan empleo a más de 300 personas, algunas de ellas con grados de discapacidad, para limpieza de calles y otras actuaciones. Esos contratos sorpresivamente no se renovaron hace unos meses como esperaban algunos de los implicados.
En esa misma operación, los Mossos requisaron el teléfono móvil de Rivas para volcar y examinar la información contenida. Tres meses después, el dispositivo no le ha sido devuelto. Fuentes del equipo de Illa han atribuido el retraso a «la carga de trabajo del área de informática forense de los Mossos».
Tras conocer la incautación, Rivas trató de personarse en la causa, pero el juez denegó inicialmente su solicitud. Fue al presentar recurso contra esa decisión cuando el magistrado aclaró que Rivas figuraba formalmente como investigado en el procedimiento.
Desde entonces, el jefe de gabinete del presidente autonómico del PSC se ha presentado ante el juez acompañado de abogado, lo que el Govern interpreta como muestra de su «total disposición para colaborar en todo lo que sea necesario».
La Presidencia de la Generalitat ha sido taxativa en su respaldo: «Trasladamos la plena confianza en su persona», han señalado fuentes oficiales, subrayando que Rivas «es el primer interesado en que se aclare esta investigación cuanto antes».
La investigación no es nueva en sus contornos más amplios. En febrero de 2025, los Mossos ya habían detenido a tres personas —ninguna con cargo público— vinculadas a la FIL, entre ellas su ex director general.
La causa que ahora afecta a Rivas constituye una pieza separada de ese procedimiento principal. La entidad, cuyo propósito estatutario es la formación y el empleo de personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión social, lleva más de un año bajo escrutinio judicial.
La FIL ha entrado en un estado de parálisis institucional desde que estalló el caso. La Fundación ha comenzado a perder clientes y «los números ya no empiezan a salir», según fuentes internas. Los patronos han convocado una reunión de urgencia para cambiar toda la dirección y designar un nuevo gerente ya que consideran que el anterior está implicado de lleno en los hechos sospechosos.
El PSC local ha lanzado un comunicado liviano para marcar distancias: enmarcan el caso como responsabilidad del equipo de gobierno anterior, también del PSC.
La evolución del discurso socialista ha sido llamativa: hace apenas tres meses, tanto el alcalde como el portavoz municipal Daniel Forriols «ponían la mano en el fuego» por Rivas. Ahora prefieren no poner en juego tanto.
Eduard Rivas, nacido el 5 de mayo de 1984 en Esparraguera, es licenciado en Ciencias Políticas con estudios de Derecho y un posgrado en materia de Unión Europea. Trabajó como asesor en el Parlamento Europeo entre 2008 y 2015 y presidió la Federación de Municipios de Cataluña antes de convertirse, en agosto de 2024, en uno de los colaboradores de mayor confianza de Illa.
La causa de Esparraguera encierra una paradoja de difícil digestión: una fundación creada para proteger a los más vulnerables habría acabado, presuntamente, como instrumento para financiar lujos privados con dinero público. Si los hechos investigados se confirman, el contraste entre el ideario de la entidad y su gestión real será el epitafio más demoledor que pueda escribir un juez. El juzgado de Martorell tiene ahora la palabra.
OKDIARIO se ha puesto en contacto con la Fundación FIL que, por el momento, no ha ofrecido su versión de los hechos a este periódico.