Internacional

Turquía hace públicos los supuestos avisos al caza ruso y el piloto superviviente dice que no existieron

Versiones contradictorias en relación con el derribo del caza ruso el pasado martes en el norte de Siria. Turquía ha difundido una serie de grabaciones con las presuntas advertencias lanzadas (asegura que hubo hasta diez) al aparato ante una inminente violación del espacio aéreo y por las que se pide un cambio «inmediato» de rumbo.

Cojeando ligeramente, el piloto ruso superviviente, Constantin Murahtin, en rueda de prensa improvisada en la base aérea de Jmeimim, ha afirmado que no hubo ningún aviso y que de repente se encontraron con el bombardero cayendo en picado y envuelto en llamas tras ser alcanzado en un ala por dos F-16.

Él y su compañero lograron propulsarse a tiempo y abrir el paracaídas, pero, narra Murathin, pronto comenzaron a ser disparados. Oleg, su compañero, cayó muerto en manos de rebeldes, que presumían momentos después del incidente de haber acabado con los dos. Constantin fue rescatado doce horas después por hombres de Bashar al Assad tras una llamada de auxilio de Moscú.

Aunque los ánimos se han calmado entre ambas potencias y se desea una buena relación de cara a formar un hipotético bloque contra el Estado Islámico (ISIS), el Kremlin insiste en que no cree la versión de la otra parte. Putin ya declaró en las primeras horas que le parecía una «puñalada por la espalda».