Internacional

Los talibanes vuelven a exhibir cadáveres colgados de excavadoras

Los talibanes han tardado pocos días en recuperar una de sus macabras tradiciones: la de exhibir cuerpos colgados de grúas y excavadoras para dar algún tipo de lección o advertencia a la población. Estas imágenes que parecían haber quedado atrás en el tiempo han vuelto a verse esta semana en Afganistán. Dos hombres muertos colgando de sendas excavadoras para enviar un mensaje que no deje lugar a dudas a la población sobre quién manda allí.

Estas imágenes llegan desde la localidad de Herat, al noroeste del país. Es precisamente la ciudad donde España tenía una base militar cuando formaba parte de la misión de paz internacional de la OTAN. Pues bien, el terror ha regresado de lleno de la mano de los gobernantes talibanes. Vuelven a aparecer cuerpos colgados de grúas.

Eso sí, al menos, según ha trascendido, en esta ocasión al menos no se trata de una ejecución pública. El régimen del terror no ha alcanzado tan álgido punto, sino que se han limitado a aprovechar un ajusticiamiento supuestamente ajeno para enviar su mensaje a la población. Lo cierto es que, según ha explicado el gobernador local Mawlawi Shir Ahmad Muhajir, los hombres colgados eran dos delincuentes que ya estaban muertos cuando los ataron a estas excavadoras. Se trataría de dos individuos que fueron sorprendidos tratando de robar en una casa y a los que el dueño de la finca habría dado muerte. Por supuesto, el robo no se llegó a consumar.

Los talibanes aprovecharon este episodio para colgar estos dos cuerpos a modo de explícito anuncio para la población. El mulá Noruddin Turabbi, encargado de prisiones en el nuevo régimen talibán, ya defendió este tipo de justicia recientemente: las amputaciones por robar «son necesarias para la seguridad».

Legitimidad internacional

Los talibanes, por su parte, siguen haciendo esfuerzos por lograr la legitimidad internacional y romper un aislamiento que amenaza con deteriorar aún más la maltrecha economía del país. Ninguna nación ha reconocido hasta ahora el nuevo régimen que se hizo con el poder de Afganistán hace ya cerca de dos meses. Un emisario del Reino Unido se reunía esta semana con dos líderes talibanes.

Según los británicos, esta misión diplomática sólo tenía como objetivo lograr que las mujeres y las minorías puedan salvaguardar al menos parte de sus derechos en el nuevo régimen islamista. En la provincia de Kunduz, al norte del país, algunas escuelas han permitido el regreso a clase de las niñas. Pero se trata de un pequeño avance que sólo se ha producido en esa región. Nada que ver con la particular libertad que existía en el país hasta el regreso de los talibanes, una libertad que aunque llena de asteriscos, era un oasis por comparación con el régimen del terror impuesto ahora en Afganistán.