Internacional
TIROTEO EN MINNEAPOLIS

La policía mata a tiros en Minneapolis a un manifestante anti-Trump: iba armado, según las autoridades

El gobernador Tim Walz exige al presidente retirar a los agentes federales de Minneapolis tras el tiroteo

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

La policía de Estados Unidos ha matado a tiros en Minneapolis (Minesota) a un hombre que participaba en una manifestación este sábado 24 de enero contra el presidente de Estados Unidos Donald Trump. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), el individuo iba armado en el momento del enfrentamiento, lo que habría llevado a los agentes a abrir fuego. El hombre resultó gravemente herido y fue trasladado a un hospital, donde finalmente falleció, tal y como confirmó el jefe de la Policía de Minneapolis. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional Tricia McLaughlin ha informado que la persona abatida portaba un arma de fuego con dos cargadores.

El gobernador demócrata Tim Walz de Minesota ha explicado a través de un comunicado en redes sociales que ha hablado con la Casa Blanca después del tiroteo de este sábado por parte de agentes federales en Minneapolis. Walz ha calificado el incidente como «horrible» y «repugnante», y ha afirmado que Minnesota «ya está harta» del despliegue de agentes federales.

En su mensaje, Walz ha exigido al presidente de Estados Unidos que ponga fin a la operación federal contra la inmigración ilegal en Minnesota y ordene la retirada de lo que llamó «miles de agentes violentos y sin entrenamiento».

Tiroteo en Minneapolis

Los hechos se produjeron en una zona urbana de Minneapolis durante una operación de seguridad federal, en un contexto marcado por protestas contra el presidente de Estados Unidos Donald Trump y las operaciones contra la inmigración ilegal.

Las autoridades federales han señalado que, tras el tiroteo, se recuperó un arma de fuego y munición en el lugar de los hechos. Según su versión, el manifestante representaba una amenaza inmediata, motivo por el cual los agentes actuaron conforme a los protocolos de seguridad.

Éste es el último tiroteo de agentes federales en Minneapolis, semanas después del caso que costó la vida a Renee Good, abatida por un agente del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas). Los activistas aseguran que la presencia de fuerzas federales en la ciudad ha aumentado la violencia en protestas políticas. Las autoridades federales han defendido su actuación argumentando protección de agentes y civiles.

 Defensa de la actuación policial

Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) se ha defendido la intervención policial, subrayando que los agentes actuaron para proteger su integridad y la de terceros. «El individuo estaba armado y suponía un riesgo real», indicaron fuentes oficiales, que añadieron que el caso se encuentra ahora bajo investigación.

El tiroteo ha generado una ola de críticas entre activistas, organizaciones de derechos civiles y responsables políticos locales, que cuestionan el uso de fuerza letal contra un manifestante y denuncian una escalada represiva en la respuesta a las protestas anti-Trump.

Investigación abierta

Las autoridades locales han abierto una investigación independiente para determinar si el uso de la fuerza fue proporcional y legal. La identidad del fallecido aún no se ha revelado oficialmente. Mientras tanto, la tensión política en Minneapolis continúa creciendo, con manifestaciones, debates sobre seguridad federal y repercusión nacional en medios y redes sociales.

Las imágenes y vídeos del tiroteo se están difundiendo rápidamente en Twitter, Facebook y TikTok, alimentando el debate sobre la actuación de los agentes federales en manifestaciones anti-Trump. El caso se sigue de cerca a nivel nacional e internacional, mientras Minnesota exige una intervención inmediata de la Casa Blanca para frenar la violencia.